| Compartir |
![]() |
| Planta de Fripur, (c) La República |
Los vecinos se han quejado reiteradamente y obtuvieron en 2008 un compromiso de la Intendencia de Montevideo, en boca de Battistoni, integrante del partido y fracción que hoy gobierna el país, de que la planta iba a ser relocalizada. Por supuesto, estamos en 2011 y dicho traslado no se realizó. Por el contrario, en el interin se ha demostrado que sería aparentemente una empresa con profunda vocación contaminadora. Fripur ha sido acusada de ser una emprsa esclavista y de estar implicada en esquemas de corrupción con el presente gobierno, extremos que no estoy en condiciones de afirmar o negar.
![]() |
| Calamares, (c) Visión Marítima |
La tercera cosa que aparece ahora como altamente sospechosa respecto a Fripur es la aparente adulteración de etiquetas que se relata en el artículo de Brecha que les reproduzco más abajo. La situación, aparentemente, es que Fripur habría adulterado las etiquetas de algunos productos elaborados durante la vigencia de exportación a la UE, para que pareciera que lo habían sido a posteriori de que se realizara el levantamiento de la prohibición. La técnica que describió la maniobra fue trasladada, aparentemente por obra de quien es hoy secretario de bancada del MPP. Según la Presidencia de la República Fripur "no pagó ningún favor" (esto hace referencia a la relación de la empresa con sus obreros) pero, según El Espectador Dinara y Fripur están en la mira y según 180.com el MGAP analiza si Fripur adulteró fechas para exportar.
Les dejo a continuación el artículo publicado por Brecha y que ha dado origen a este nuevo escándalo.BRECHA | POLITICA | Pág. 2 |
Redes viciadas. Justicia investiga a Fripur y a la DINARA por códigos adulterados
Rosario Touriño
![]() |
| Tapa de Brecha, 18/2/11 |
La práctica irregular se torna aun más grave si se toma en cuenta que el cambio de fecha implica diferir también el vencimiento de los productos (con los riesgos sanitarios que ello puede implicar). En el caso citado, el pescado vencía en realidad en setiembre de 2008, pero con la modificación del código pasó a hacerlo en diciembre de ese año.
La maniobra no fue constatada por la inspectora en una sola oportunidad, sino que pudo observarla durante siete días distintos en el lapso que transcurrió entre el 30 de mayo y el 11 de junio del año en cuestión. Es que la funcionaria, tal como se estila, era la encargada de los controles en Fripur, lo que supone estar instalada permanentemente en la pesquera.
En su primera actuación comprobó el re empaque de varitas de merluza con vencimiento en mayo de 2009 con un falso código que difería la vigencia hasta noviembre de 2009 (es decir, que los consumidores fueron expuestos a ingerir el producto hasta con seis meses de vencimiento sin nunca sospecharlo). El 6 de junio la funcionaria constató varias líneas de producción donde se hicieron distintos tipos de re empaque. Los filetes IPW empacados en cajas blancas (producidas el 4 de junio) se traspasaron a nuevas cajas "destino UE" de Filettini di Nasello (con código del 27 de junio) y el pre formado de merluza (código 8107) pasó a procesarse con grillado con salsa mediterránea (con el nuevo código 8179). Ese mismo día, filetes a granel que databan del 29 de marzo se mezclaron con otras piezas procesadas el propio 6 de junio. A saber: se mezcló en un mismo empaque mercadería congelada tres meses atrás con otra fresca del día, lo que contraviene los más elementales estándares de calidad de la industria, y ni que hablar los de la exportación.
![]() |
| Etiquetas presuntamente adulteradas, (c) Brecha |
DEJAVU. La inspectora en cuestión no sólo registró la "sucesión de irregularidades", sino que sugirió "que se tomen medidas con respecto al tema a mayor nivel ya que se continúa con este manejo de producto". Es decir: vuelve a configurarse ese patrón de conducta de una empresa que recibe observaciones o es intimada, pero que en las narices de los inspectores continúa con prácticas que parecen ampararse en una rutinaria impunidad. Algo similar habían establecido los inspectores Carlos Calace y Nelly Cundines cuando en 2007 intimaron a la empresa a suspender inmediatamente las obras de albañilería que realizaban en la planta de Rondeau, a pocos metros de las líneas de producción, ya que ello ponía en riesgo la inocuidad de los alimentos. (Cuando los dos técnicos concurrieron al lugar a las dos semanas de su observación, corroboraron que todo seguía igual.) Como ya es de público conocimiento, si bien los dos funcionarios sugirieron la aplicación de una sanción del máximo monto (5 mil UR), la empresa sólo recibió una multa de 100 UR (increíblemente Fripur llegó a recurrir este exiguo monto y pretendía que se redujera a diez UR).
La inspectora que constató las irregularidades con los vencimientos también reclamó actuaciones a "mayor nivel". Sin embargo, una vez más quienes detentan jerarquía volvieron a moverse en sentido contrario al de sus inspectores. Un examen del trayecto del expediente es ilustrativo: el documento pasó primero por el despacho del director general de la DINARA, Daniel Montiel, y luego por el Departamento de Industrias Pesqueras, coordinado por Gustavo Inocente. A continuación volvió a Montiel y éste lo regresó a Administración Documental. Estuvo dos meses encajonado en esta última repartición hasta que finalmente fue archivado por la DINARA. No hubo actuación alguna: no se investigó, nadie fue citado a declarar y el tema se agotó presurosamente en cuatro meses. Déjá vu: inspectores que recomiendan y superiores que desestiman. Y otra historia recurrente: la funcionaria que certificó las irregularidades fue trasladada a los pocos días de su actuación desde Fripur hacia la DINARA y luego terminó en una dependencia en el puerto de Montevideo (véase recuadro). Tampoco es una novedad; antes una abogada que también puso en entredicho algunos permisos concedidos a la exportadora tuvo el mismo destino.
![]() |
| (c) Leonardo Haberkorn |
La justicia venía indagando la actuación del ex director Daniel Montiel (hoy coordinador de bancada del MPP) y de su entonces asesor —y actual director de Recursos Acuáticos— Daniel Gilardoni. La decisión de aplicar una multa de 100 UR habría sido tomada por los servicios jurídicos del MGAP, por lo cual no se habría podido comprobar la responsabilidad de Montiel en ese punto. De todas maneras, también se cuestiona la no aplicación de una suspensión preventiva a la empresa (frente a la detección de piezas con cadmio***), tal como se ha hecho con otras firmas. Otra zona de controversia se configura luego de que el semanario Búsqueda divulgara que la esposa de Montiel fue contratada por Vuele Ya en 2007. No obstante, tras la ampliación de la denuncia, los focos vuelven a Montiel. Por lo pronto, en el escrito elevado a la justicia, Terrenoire apuntó directamente al ex jerarca como representante del Poder Ejecutivo, acusándolo de haber favorecido a la empresa por no impulsar una investigación y haber ocultado un delito.
Las irregularidades administrativas saltan a la vista, pero ahora la justicia deberá determinar si existió responsabilidad penal. Los testimonios de los inspectores y de sus superiores, según supo Brecha, serán vitales para el futuro de la indagatoria. Si la causa avanza podría caber responsabilidad de la empresa por algunas de las figuras que integran el capítulo de "falsificación documentaria" del Código Penal. Pero también para aquellos funcionarios que fueron omisos en los deberes inherentes a su cargo.
* Según documentos del MGAP, "las características perecederas del pescado y de los productos pesqueros, su potencial peligro para la salud humana cuando no es procesado atendiendo a las normas santarias estrictas, hacen que se defina como un “producto 'altamente sensible', siendo uno de los alimentos más perecederos".
** Cabe explicar que el primer dígito del código indica el año de elaboración y los tres siguientes señalan la cantidad de días transcurridos. Como ejemplo, el código 8176 indica que el producto fue procesado en el día 176 del año 2008.
*** La empresa alegó en sus descargos que nunca se habían detectado problemas en los controles microbiológicos. Sin embargo, el veterinario Carlos Calace informó que "la empresa sufrió rechazos de productos enviados a la Federación Rusa por presencia de contaminación microbiológica". Y recientemente volvió a tener problemas, esta vez con calamares exportados a ltalia. Por otro lado, la DINARA sí suspendió preventivamente en 2006 a otra empresa -Intramar S A- por pretender ingresar embarques de vieiras a Portugal con documentación irregular.

Imprima este artículo a un archivo pdf
(se abrirá una nueva ventana que no debe
cerrarse hasta que se reciba el archivo pdf)




