Un amigo preocupado me escribe preguntando si serán ciertas las afirmaciones del Ing. Quím. Elías Matta ayer en Gualeguaychú. Así que no puedo menos que interrumpir mi saga de nuestra estadía finlandesa, para tranquilizar al amigo.Como Uds. saben probablemente, ayer a las 20:30 en el salón del Concejo Deliberante en Gualeguaychú, el Ing. Quím. Elías Matta cuestionó el informe de la Consultora Ecometrix sobre los seis primeros meses del funcionamiento de Botnia. De paso no se privó de criticar a nuestro Presidente, el Dr. Tabaré Vázquez, por haber dicho que Botnia no sólo no contamina, sino que mejora la calidad del agua.
Radio Máxima, que según el Intendente de Gualeguaychú, Juan José Bahillo, es un medio de referencia a nivel nacional sobre los hechos que ocurren en Gualeguaychú, describía el hecho de la siguiente forma

Dejemos de lado, por el momento, el ditirámbico "uno de los mayores especialistas", cosa que Matta no es, para pasar a lo que importa más, sus dichos. El diario El Día de Gualeguaychú, publica hoy lo siguiente:

Obviamente, viniendo de alguien tan destacado como el Ing. Quím Matta (o, cuando menos, según lo que Máxima afirma) daría como para preocuparse.
Nuestro Presidente ha resultado cartón ligador en los últimos días, por sus declaraciones respecto a este tema (no cabe duda que fruto de un mal asesoramiento, o un buen asesoramiento mal entendido). Los insignes Integrantes del Grupo Técnico de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú Médico Martín Ignacio Alazard, Bioquímico Carlos Augusto Goldaracena, Ing. Químico Jorge Horacio Razetto ya le habían dedicado un comunicado, prolijamente recogido por Radio Máxima, donde incluyen párrafos del estilo
Sostener que dichos efluentes, con la mencionada carga de contaminantes reúnan "mejores condiciones medioambientales que el agua natural del Río" escapa a todo razonamiento lógico. El sentido común nos indica el error en que incurre el Presidente y que sus manifestaciones carecen de todo rigor científico.
También en ese comunicado, nuestros amigos gualeguaychuenses afirman que "la misma empresa Botnia declara en sus múltiples informes las características de sus efluentes líquidos con una elevada carga de compuestos contaminantes tóxicos y que a continuación transcribimos". La antedicha tabla es ésta, aunque no aclaran bien de cual de los "múltiples informes" la toman.

El inefable médico Alazard afirma, en un alarde de sentido común y conocimiento,
“porque antes de Botnia esos contaminantes no estaban. Si ahora hay, es porque la contaminación comenzó. Sumemos a ello la bioacumulación y biomagnificación que se da a través de la cadena alimentaria, durante los 40 años que planea estar Botnia en este lugar”y, enmendándole la plana a esos países del cuarto mundo que componen la Unión Europea, el ilustre científico no vacila en afirmar
“Por otro lado, no nos tranquiliza el hecho de que se afirme que están dentro de los parámetros de la Unión Europea. La UE ha puesto los límites que puede a las emisiones. Porque si pusiera los límites que debe no quedarían muchas de las empresas que están allá”
“No podemos caer en la inocencia de conformarnos con que estén dentro de las normas internacionales, porque nuestras propias normas hablan que aquí no toleramos contaminantes. Antes, no había tales sustancias en nuestra región. Ahora, desde que Botnia funciona, sí”.
¡Eso, eso! Bueno, en caso que ya hayan terminado de reirse, podemos abordar el asunto seriamente.
Tenemos que determinar dos o tres cosas. Una es si efectivamente, como postula Alazard, esas "sustancias contaminantes" estaban o no presentes antes que Botnia operara en la región. Otra es si la Tabla que presenta este ilustrado Grupo Técnico es o no correcta. Y finalmente otra es si la visión catastrofista del Ing. Matta es o no justificada. Afortunadamente, podemos hacer las tres cosas recurriendo a sólo dos tablas, cosa de no cansarlos con muchos números. Las tablas van a continuación, pero quiero explicar antes que contienen.
Dado que tenemos la línea de base de las especies preexistentes en el río Uruguay desde 2005 hasta la fecha, lo que podemos hacer es analizar situaciones correspondientes a los años 2005, 2006 y 2007, cuando Botnia no estaba operando, y compararlas con la situación de Noviembre de 2007, con Botnia operando, y con el informe Ecometrix que contiene el análisis del efluente en los seis meses de operación de Botnia. Esas son las columnas contenidas en las Tablas que van a continuación. Respecto a las filas, separé los datos en dos tandas, y esas son las dos Tablas. Una contiene los parámetros usuales, que Uds. ya conocen bien, DQO, DBO, AOX, P, N y SST, mientras que la otra hace referencia específicamente a los metales y algún otro aspecto destacado pr el Ing. Quím. Matta. En ambos casos se muestran los caudales del río, ya que para hacer la comparación más justa se tomaron dos casos de mucho caudal (2005 y Noviembre 2007) y dos de bajo caudal (2006 y Enero 2007).
Veamos primero los parámetros usuales en la Tabla de arriba. En todos los casos se eligió la unidad kilogramos por día, para hacerlo más ilustrativo, pero desde luego que los resultados no dependen de la unidad en que se expresen. La primera columna contiene los datos del informe Ecometrix en el peor escenario, es decir tomando los máximos registrados y no el promedio. De esta forma estamos seguros que lo que se muestra es la situación más desfavorable a nuestra hipótesis de que Botnia no contamina. Se sigue desde luego que si en esta situación demostramos que eso es cierto, también queda demostrado para la situación real que es menos desfavorable (se emiten menos sustancias controladas).
De inmediato se observa que hay discrepancias entre los datos del insigne Grupo Técnico (GT) y nuestros datos de esa columna. No importa cuando nuestros valores son superiores a los consignados por el GT, dado que ya dije que estamos tomando aquí los valores máximos observados, la situación real fue mucho mejor. Lo que sí llama la atención es que algunos valores del GT sean superiores a los nuestros, dado que yo tomé el máximo valor observado de concentración y es, por lo tanto, un límite superior. Sea de donde sea que el grupo técnico tomó esos datos no son correctos. No me extraña, ya que no son siquiera capaces de escribir correctamente el nombre de nuestro Presidente (es Vázquez, no Vásquez).El segundo punto es que de la misma tabla se desprende que las sustancias químicas contaminantes que le molestan al Grupo Técnico, al punto que Alazard dice que antes no existían, sí que existen, existían y existirán, pese a que al médico no le gusten. De hecho, por mencionar uno sólo de los aspectos en los que enfatizan los acagüenses, mientras que Botnia vierte por día 128 kilos de AOX, el río lleva (producto de las otras actividades antropogénicas y biogénicas) entre 1.000 (mil) y 9.000 (nueve mil) kilos por día de los mismos AOX. Por lo tanto, lo que dice Alazard no es correcto, los "contaminantes" sí que estaban y son tan naturales como el propio río.
Finalmente, abordemos la teoría catastrofista de Alazard. Según él, ya se vertieron 5.000 toneladas de basura al río por culpa de Botnia. Teniendo en cuenta que estamos hablando de 6 meses de operación (lo que cubre el informe Ecometrix) y teniendo en cuenta que los compuestos de que estamos hablando son los mismos que tenía ya el río antes de que Botnia operara, podemos hacer un cálculo muy simple, que les describo a continuación.
Para cada una de las cuatro mediciones consideradas (2005, 2006 y dos en 2007) calculamos el porcentaje que significa el vertido de Botnia en el total que arrastra el río del mismo "contaminante". En la última columna hay un promedio de esos porcentajes, por lo que si dividimos el valor del vertido de Botnia por el porcentaje correspondiente y luego sumamos, tenemos el valor total de "basura" (según la definición de Matta) que arrastra el río Uruguay. Llegamos así al siguiente resultado:Usando la "teoría Matta-Alazard" de la "basura contaminante", y empleando los valores máximos observados para el vertido, tenemos que Botnia podría haber arrojado al río unas 10.000 toneladas de "basura" matta-alazardiana. Mientras que el impoluto río de los pájaros pintados, en el mismo período transporta, sin intervención de Botnia, la friolera de 921 mil toneladas (si, más de novecientas mil toneladas). Es decir que, si nos ponemos puristas, y llamamos "basura" a todo eso (Matta dixit), entonces Botnia es responsable del 1% de esa "basura", mientras que el 99% tiene otras causas no atribuibles a la fábrica. Por lo cual, obviamente Matta se equivoca de todas las maneras imaginables, lo que dice no es correcto y va en línea con el hecho de que sólo Máxima o El Día se atreven a calificarlo de especialista.
Para el siguiente punto, citemos de nuevo a Matta, según El Día:
Específicamente, y yendo a parte del informe de EcoMetrix, el ingeniero se refirió a la tabla 3.1 del mismo, donde se presenta el “Resumen de calidad del efluente durante los primeros seis meses de operación”. De manera sencilla, Matta enumeró una cantidad de elementos a los que llamó “contaminantes críticos”, como amonio, arsénico, cadmio, cromo, cobre, hierro, mercurio, sodio, niquel, plomo, sulfuro, zinc, AOX, clorofenoles, fenoles, cloratos, ácidos resínicos, detergentes, esteroles, grasas, cianuro y coliformes Fecales, “que si uno hace números, al río Uruguay, Botnia, en seis meses, ha tirado más de 5 mil toneladas de toda esa basura”, aseguró el especialista.
La lista luce impresionante, ¿verdad? Ahora bien, ya vimos que lo de las 5.00o toneladas de Matta es sólo para asustar a las personas, pero que la verdad dista un poco de la visión catastrofista que tiene. Claro que cuando estamos hablando de cosas como arsénico, cianuro y cosas así, la gente tiene derecho a ponerse nerviosa. ¡Incluso de repente nos pasa que estemos siendo lentamente envenenados sin saberlo! Lo mejor será comparar la situación del río pre-Botnia con la post-Botnia, de la misma forma que hicimos antes.

Y acá vienen las sorpresas. Sorpresa no es, por supuesto, que Botnia sea responsable por una ínfima fracción de "todas estas basuras" según Matta. Lo que sí asombra a primera vista, es que en promedio el río arrastre por día nada menos que 7,000 toneladas de aceites y grasas, o tres toneladas de arsénico. ¿Cómo es que no terminamos todos en una sopa grasosa, o envenenados con matarratas?
La respuesta es, por supuesto, que todas esas toneladas van disueltas en una inmensa cantidad de agua. Usando el valor medio del caudal (6.300 m3/s) resulta que al cabo de un día, el río Uruguay entrega nada menos que 544 millones de toneladas, 544.320.000 toneladas para ser más precisos. ¿Qué enseñanza nos deja esto? Que multiplicar y obtener grandes números es muy sencillo, pero que tampoco tiene ninguna importancia.
Verdaderos expertos, como por ejemplo el Dr. Miguel Angel Zanuttini, Director del Instituto de Tecnología Celulósica de la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina, Posdoctorado en Ingeniería Química, Laboratorio de Pulpa y Papel, Instituto de Ingeniería Química, Universidad Tecnológica de NORUEGA, Trondheim, con un extenso curriculum, que han visitado la planta de Botnia no sólo en Fray Bentos, sino otras en Finlandia, han dicho sobre este tema
"En este momento la fábrica está haciendo un monitoreo interno completo -mide directamente sus emisiones. Los valores informados de las emisiones, tanto líquidas como gaseosas, se encuentran por debajo de los límites aceptados internacionalmente. Resultan notables los bajos niveles informados de carga orgánica (DQO y DBO) y de compuestos clorados (AOX) en los efluentes líquidos"
Evidentemente estas palabras no parecen coincidir con el concepto de Matta acerca de la "basura" que Botnia vierte al río. De hecho, conviene recordar este video, donde el Ing. Quuím. Elías Matta dice que conseguir valores por debajo de los límites BAT de emisión, como se afirmaba en su momento, era inverosímil. Hoy están los datos que dicen que eso era cierto en ese momento, y es cierto ahora. Es decir, Matta continúa equivocándose con toda coherencia.
Es que multiplicar es fácil, saber ya es un poco más difícil.
Desgrabación de la conferencia de Elías Matta en Gualeguaychú, 05/09/2008