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lunes, 12 de enero de 2009

El año que vivimos en peligro

 
Mel Gibson y Sigourney Weaver, cuando todos éramos jóvenes, allá por 1982 protagonizaron esta película de Peter Weir que en español se llamó "El año que vivimos en peligro" (hubiera sido más correcto el año en que vivimos peligrosamente, pero así es la vida). Una película que trataba sobre los manejos de la CIA para deponer a Sukarno en Indonesia. La película no la vi, pero el título me quedó grabado y lo tomé prestado para este artículo.

Porque, como no podía ser de otra forma, hablaremos del primer año de nuestra amiga Botnia, ahora que tenemos ya los datos cerrados en Noviembre de las emisiones al agua y al aire. Espero que Uds. me perdonen la pequeña broma, ya que la mayoría de quienes nos leen están absolutamente convencidos que no estuvimos en peligro nosotros ni nuestros vecinos del lado de enfrente. Pero claro que ese no es el pensamiento de amigos como el señor del mate, que está entre los que se niegan a bajar el nivel de la protesta, pese a que ya no encuentran casi ningún sustento. Este artículo será relativamente largo, porque será el último que dedique al tema de las emisiones de Botnia (claro, a menos que ocurra alguna catástrofe u obtengamos nuevos datos comparativos). A esta altura del partido, hasta el Gobierno argentino empieza a aceptar que no hay contaminación.

Empecemos por algunas conceptos que a veces se mezclan deliverada o inadvertidamente. Hay dos tipos de monitoreos que se realizan continuamente. Uno es el de la planta propiamente dicha, y otro es el del ambiente. Los organismos que están involucrados en todo el proceso son Dinama (la Direcciòn Nacional de Medio Ambiente) y el LATU (Laboratorio Tecnológico del Uruguay) además, por supuesto, de la propia Botnia. Ya les había mostrado, en un artículo anterior. En Visita a Botnia, Parte III, les decía lo siguiente.

Saliendo del edificio principal de la fábrica, en el nivel cero, se accede a la base de la enorme chimenea, que ya vimos en el artículo anterior. En la foto se a la izquierda se aprecia la abertura por la que se puede ingresar a la base de la chimenea, de donde saqué las fotos que están en el artículo anterior de la base de la misma. A la izquierda de la fotografía se ven las calderas auxiliares, que estaban funcionando para alimentar de electricidad y vapor a las partes de la fábrica que estaban en operación y a la derecha, bastante inconspicua, se ve una pequeña habitación con puerta y un aire acondicionado. En esa habitación se alojan todos los aparatos para medir los gases y polvo eventualmente contaminantes que surgen por las diversas chimeneas. El día de nuestra visita se encontraba un equipo finlandés realizando pruebas de calibración. Para ello se usan gases estandarizados y equipos certificados adicionales a los empleados normalmente para el control.

Además de esos aparatos, que estaban ahí por una actividad específica, en la pieza están los racks con los equipos de monitoreo de gases y de polvo. Las fotos que pongo a continuación dan una idea de los diferentes aspectos monitoreados (Polvo, SO2, NOx, O2, TRS, etc). Obsérvese que estos son los datos de emisión, no de inmisión. Los datos para monitorear el ambiente se toman en una estación que está a 2 km de la planta en dirección a Fray Bentos. Estos datos aquí son los que uno respiraría si pusiera la nariz directamente en la boca de la chimenea. Les dejo a Uds que se diviertan comparando números.

Estos son los sensores de monitoreo del aire que están controlando en la propia chimenea (chimeneas en realidad). Lo mismo pasa respecto a los efluentes líquidos que son arrojados al río luego de ser procesados. La actividad de control realizada por la Dinama puede verse en estos videos de Youtube que les dejo a continuación. El agradecimiento a Gustavo que ha sido quien subió estos dos videos (como otros muchos) a YouTube






Decíamos entonces que tenemos el monitoreo, como nuestros adversarios siempre nos solicitan, directamente en las chimeneas y los conductos de efluentes. Además, tenemos el monitoreo del ambiente, en las zonas aledañas a Botnia y Fray Bentos. Veamos entonces por turno cada uno de estos aspectos.

MONITOREO DE EFLUENTES LÍQUIDOS DE LA PLANTA

En primer lugar tenemos las medidas de DQO. Como recuerdan, la demanda química de oxígeno o DQO indica la cantidad de oxígeno consumida para completar la oxidación química de la materia orgánica e inorgánica oxidable presente en el efluente. Incluye la cantidad de materia orgánica fácilmente biodegradable, que se mide con el parámetro DBO (demanda bioquímica de oxígeno).

En la primera gráfica de la derecha vemos el promedio mensual de emisiones al río, expresadas en toneladas de DQO por día de operación (ton/d). Se ven tres fases bien diferenciadas, una que son los meses en que día a día iba aumentando la producción, otra etapa donde la producción ya era porcentualmente alta y hay fluctuaciones que implican que el proceso se va optimizando y una tercera que es la del funcionamiento de la fábrica en régimen y que da el DQO tal como se ve hoy día. Obsérvese que el promedio del año es 16 ton/d y en los últimos cuatro meses es 12 ton/d cuando el permiso de operación tiene un límite de 56 ton/d. Quiere decir que Botnia está operando en condiciones extremadamente buenas. Recordemos que en el informe de impacto acumulativo del CIS se preveía una descarga de 43 ton/d de DQO y se está en la tercera parte de eso. Este buen comportamiento se observa comparando la mucho mejor performance de Fray Bentos respecto a todas las demás fábricas en Finlandia y Suecia, incluso respecto a las propias fábricas de Botnia en Finlandia (segunda figura a la derecha).

En cierto sentido puede decirse que estas gráficas son sesgadas porque, aunque los números son correctos, que se cumple respecto al permiso o se porta bien respecto a otras fábricas, pero no dice nada respecto a cómo se comporta este parámetro respecto a los valores normales del río. Por ello, en la tabla que se muestra a la izquierda se calculó el porcentaje que significaría el vertido de Botnia en la cantidad de DQO que lleva el río Uruguay, algo que se saca de los análisis de agua de río hechos por el LATU antes y después de la operación de Botnia desde el 2005 a la fecha. La conclusión obvia es que aún con gran bajante, el aporte de DQO de Botnia es apenas una fracción muy pequeña del DQO que lleva el propio río.

Similarmente podemos abordar el tema del DBO que, como vimos, es parte del DQO. La diferencia es que la demanda biológica de oxígeno mide la cantidad de oxígeno que necesitan los microorganismos para la degradación de sólidos y otra materia orgánica biodegradable presente en el efluente. Por lo tanto esto sí está directamente relacionado con la contaminación. Si hubiera una cantidad excesiva, los microorganismos consumirían todo el oxígeno necesario para otras especies y ellas morirían. El DBO es nuestro viejo conocido del artículo anterior, donde habíamos calculado que en los primeros seis meses de operación el promedio de vertido fue de 0,89 ton/d. Mirando la gráfica a la derecha, que ahora contiene los datos para todo el año, vemos que el promedio anual ha sido de 0,7 ton/d y si nos fijamos únicamente en los cuatro últimos meses, con la fábrica en régimen, está vertiendo 0,6 ton/d. En comparación recordemos que el río Gualeguaychú está vertiendo 15 ton/d (i.e. 25 veces más) y que el límite fijado por la Dinama era 2,6 ton/d. Ya sabemos del artículo anterior que ninguno de los dos valores afecta en forma significativa al río Uruguay.

Un tercer aspecto que debemos mirar en cuanto a la posibilidad de contaminación es el de la emisión de nutrientes (compuestos que contienen nitrógeno y fósforo). Estos nutrientes, si se liberan en forma exagerada, pueden conducir a la aparición de las floraciones algales que no dejan pasar luz hacia las profundidades y matan consecuentemente la vida acuática, lo que se conoce como eutroficación. En ambas gráficas a la izquierda se ve que ambos nutrientes son vertidos por debajo de los permisos otorgados por la Dinama. El caso del fósforo es importante, como veremos más adelante, por lo que conviene también ver la gráfica comparativa del vertido de Fray Bentos respecto a las pasteras en Finlandia y Suecia, lo que se muestra en la foto de la derecha. Los resultados son evidentemente satisfactorios.

Finalmente, el cuarto aspecto es el de compuestos halogenados, lo que se llama AOX y que indican la concentración total de cloro en compuestos orgánicos en aguas residuales. Los AOX que se encuentran en el efluente de una moderna planta de producción de pulpa son similares a los compuestos orgánicos halogenados que ocurren naturalmente (por ejemplo, como resultado de la actividad microbiológica)y no están relacionados con las frecuentemente mencionadas dioxinas y furanos, que no se producen con las técnicas modernas de blanqueo de pulpa. Como se ve en la primera de las dos imágenes Fray Bentos produce 10 veces menos AOX de lo que podría hacer de acuerdo al permiso de la Dinama, y como se ve en la segunda imagen algo así como cinco veces menos del AOX que producen las plantas de Botnia en Finlandia.

MONITOREO DE AGUA Y AIRE EN EL AMBIENTE CIRCUNDANTE

El segundo aspecto es cómo está el río y cómo está el aire circundante. Empecemos por el río primero y por el único aspecto que es preocupante respecto a la salud del río, que lo constituye el fósforo. En la gráfica debajo se ve la variación de las medidas a lo largo de los cuatro años 2005-2008.


Es claro que estamos prácticamente en el 100% de los casos por encima del límite establecido por la legislación uruguaya y eso no es culpa de Botnia (que no operaba en 2005-2007). Tampoco hay una tendencia clara, aunque pareciera que en el período Agosto 07 - Abril 08 hubo una cantidad históricamente inusual de fósforo. No parece ser un problema puntual con la fábrica, porque empezó en Agosto, antes que Botnia operara y en los meses de Mayo, Junio y Julio de 2008 hubo registros menores que los de 2006 por ejemplo. Este problema está posiblemente relacionado más que nada con la agricultura, pero se necesitan más estudios para poder disminuir esa carga. En este sentido, cuando se haga el tratamiento de las aguas servidas de Fray Bentos, mejoraremos en ese aspecto.

El resto de los resultados puede verse en este pdf, y son completamente satisfactorios, no hay nada extraordinario que señalar.

El monitoreo del aire ambiente se puede ver en este pdf. En relación a este tema, lo más interesante en comparar los datos certificados por el LATU y la Dinama con los observados del otro lado del río por Green Cross, algo de lo que hablamos in extenso en un artículo anterior, Victoria, Araca Victoria. Si Uds. recuerdan, mostramos esta imagen, tomada del informe de Green Cross, que muestra que en la zona de Arroyo Verde nunca hubo registro de sustancias malodoríficas, mientras que en la gráfica registrada del lado uruguayo, efectivamente lo hubo, como sabemos además por las noticias periodísticas. En la gráfica inferior se ven los episodios de emisión de TRS que se correlacionan con episodios de olor. Lo curioso es que los últimos episodios ocurrieron sin emisión por parte de la fábrica, lo que demuestra, por un lado, que los controles funcionan, y que tener más de un aparato de medida permite tener mucho mayor seguridad en cuanto a la determinación de estos temas.



Poco más hay que agregar. Los datos de todo un año muestran inequívocamente que Botnia funcionó, produjo más de un millón de toneladas, y no emitió ni cerca de los límites de emisión que tenía permitido, porque fue construida, operada y controlada de la forma en que se había prometido.

Alea iacta est...

miércoles, 15 de octubre de 2008

Las inverdades del Doctor favorito del Imperio

 
Nos programamos para salir a las 12 en punto, cosa de arribar con suficiente tiempo para disponer todo nuestro material, varias cámaras de fotos, dos laptops, filmadora, los afiches de ecoUruguay, los de Uruguay de las Ideas, dos autos, cinco personas, allá arrancamos para Colonia.

Las cosas empezaron a desviarse de lo programado cuando nos detuvimos para comer, invitados graciosamente por ecoUruguay que corrió con todo los gastos (Uds. perdonarán el chivo, pero la verdad es la verdad y de algún bolsillo finalmente salen los gastos; toavía no tenemos ninguna multinacional que nos financie...). Queriendo quedar en paz con Dios y con el Diablo, pedí un churrasquito a la plancha y una omelettita de queso, pero la verdad es que los dos platazos que me sirvieron me han durado hasta hoy. Sic transit gloria dieta...

Lo cierto es que entre la parada para almorzar y que nos perdimos entre las calles de Colonia, llegamos a las 15:10 en lugar de las 15:00, ¡qué le vamos a hacer! La sala estaba repleta, con personas sentadas en el pasillo central y paradas por el fondo y los costados. Entre el mar de caras jovencitas de los estudiantes liceales, era fácil identificar productores rurales, ecologistas y algunos viejos conocidos.

El evento empezó entonces con una descripción hecha por Marcelo Daghero, el chico de camisa blanca en la foto, sobre el propósito y el significado del panel que íbamos a protagonizar. Es interesante describirlo, ya que de lo que se trataba era de la culminación del trabajo final del Secundario, para el cual habían elegido el tema Plantas de Celulosa. Habían realizado un estudio teórico sobre los temas implicados, luego una encuesta sobre la aceptación o no de las plantas entre las personas de la ciudad (80% a favor, 20% en contra) y ahora habían organizado este evento. Quiero dejar expresa constancia que Marcelo y sus compañeros organizaron esto con sus propios esfuerzos, con sólo alguna guía esporádica de Luis y mía y (presumo) de nuestros ocasionales opositores. Tras la presentación de quienes íbamos a participar, el periodista Víctor L. Banchetta por Guayubira, el productor agropecuario Oscar Díaz por la UNAMU, y el Lic. Luis Anastasía y yo mismo por ecoUruguay, entramos directamente a la mecánica del panel.

Ahí nos llevamos una pequeña sorpresa, porque lo acordado inicialmente eran presentaciones individuales de cinco minutos, pero Bachetta puso como condición para participar que tenían que ser al menos 20-25 minutos, porque si no no le servía, así que empezamos de esa manera con su ponencia inicial. Lo que Bachetta expuso fue una reformulación en forma de transparencias de las tesis contenidas en su libro de reciente aparición, El Fraude de la Celulosa, que es a su vez un refrito de varios artículos periodísticos igualmente desinformados. Para ahorrarles a Uds. oblar los $ 250 que cuesta el librarraco, y que yo sí invertí para aumentar mi conocimiento de la naturaleza humana, les resumo acá dichas tesis de acuerdo a lo que Bachetta presentó en la conferencia. De paso les reproduzco un par de páginas del libro para que aprecien el contexto general.

Básicamente lo que dice Bachetta -eso expuso- es que el hilo conductor del proceso de instalación de las plantas es una sucesión de fraudes. Fraude es según Bachetta la propia ley Forestal (curiosamente porque según él la ley establece algo que no se hizo). Fraude es que no se haya asumido que se estaba introduciendo un nuevo modelo productivo en el campo uruguayo. Fraude son las evaluaciones de impacto ambiental. Fraude es el que cometen las autoridades ambientales uruguayas. Fraude son las evaluaciones del BID y el Bco. Mundial. Fraude político del gobierno de Tabaré Vázquez y fraude al desviar la atención exaltando el nacionalismo, además de otros fraudecitos demasiado numerosos como para destacar acá. En fin, mucho fraude. Tan exaltado se puso Banchetta al describir tanto fraude inicuo en la parte de la tecnología de las plantas y los controles que se quedó sin tiempo para ingresar en la parte de la salud (2da pregunta) y la forestación (3ra pregunta) ya que Marcelo, muy educadamente, le recordó: "Sr. Periodista, se le ha acabado el tiempo".

La respuesta inicial corrió a cargo de Luis, quien refutó fundamentalmente todos los "fraudes" referidos al control que se ejerce en Uruguay. Cuando el periodista retóricamente preguntó si esas cosas que se hacían en Europa eran "igualitas" a las que se hacían en Uruguay, la respuesta de Luis fue justamente "si" y además describió lo del convenio con el Syke que Uds. ya conocen por leer este blog (Bachetta no lo hace y por lo tanto lo ignoraba). Mientras tanto, Alejandro filmaba todas las escenas para la posteridad. Este primer round era observado con regocijo por Daniel y Jorge de ecoUruguay (y Jorge ya iba anotando todo lo que quería descargar, cosa que consiguió dos horas más tarde).

A continuación fue mi turno, y no les voy a describir todas las gráficas que presenté, porque Uds. las pueden enontrar en otra parte de este blog. Si me quiero concentrar en el inicio del tema, puesto que lo primero que dijo Bachetta fue que se consume mucho papel en usos superfluos y que debido a esos abusos de los países del norte es que nosotros nos vemos obligados ("por ignorancia, por desinterés o por conveniencia económica", léase coima) a tener fábricas de pasta.

Por lo tanto me centré en explicar acerca del papel y su uso, para lo que me vino muy bien el libro de Bachetta (que, he de confesar, compré a esos puros efectos). Mostrándolo página por página, hice que la audiencia apreciara el excelente papel blanquísimo, satinado, no reciclable, mostrando la contradicción de quien publica en el papel menos ecológico posible en defensa, supuestamente, de la ecología. Hay que admitir que esa vez lo tomó relativamente bien, con una sonrisita forzada, pero bien (vean la foto).

Creo que las gráficas que muestro más arriba son suficientemente elocuentes acerca del rol que el consumo de papel juega en el mundo (hasta Delia Villalba siguió atentamente mis explicaciones sobre el papel higiénico y los pañales bien blancos). El mensaje de que somos los países emergentes los que estamos liderando el aumento en el consumo de papel no pareció ser muy del agrado de los ambientalistas. La respuesta de Bachetta llegó en la forma de decir que no era cierto que él estuviera en contra del papel (cosa que yo no había dicho), que no era cierto que su libro fuera inútil (cosa que yo no había dicho) y que los países desarrollados desperdiciaban una cantidad de papel y que eso era el gasto superfluo (cosa totalmente refutada por los datos que yo había dado y que olímpicamente ignoró). No tuve pues más remedio que señalarle en mi contrarréplica que no había desmentido ni un sólo dato mío y que su libro (que volví a pasar página por página) era un ejemplo de por qué las empresas producían papel blanco, ya que ni los ecologistas publicaban en reciclado. No gustó mucho, he de decir... Delia inclinaba la cabeza como diciendo "oh cielos, ¡qué horror!". Y en uno de los momentos más deliciosos de la tarde, un Bachetta indignado me proporcionó la primera mitad del título de este artículo:

Bachetta (exaltado): "Eso es una inverdad..."

Yo (sorprendido): "Bachetta, yo conozco verdades y falsedades, pero no sé lo que es una inverdad..."

Bachetta (en marcha atrás): "Eso, eso... una falsedad..."

Delicioso. Pasamos entonces ahora a la segunda pregunta, que nosotros creíamos iba a ser sobre salud. Bachetta sin embargo se embarcó directamente en los -según él- perjuicios de la forestación. Luis y yo, como dos duques, prestamos profunda atención a las lección magistral que nos impartió Bachetta, escuchando verdades irrefutables como que no existe una planta de pasta de celulosa de un millón de toneladas anuales que no tenga cerca una plantación de 250.000 hectáreas de eucaliptus. Yo anoté eso cuidadosamente para luego transmitírselo a Botnia, ya que estos inconscientes de Botnia declaran que sólo tienen 160.000 hectáreas disponibles. ¡En cualquier momento se quedan sin madera! (por las dudas, porque a veces dudo de la comprensión lectora de algunas personas, eso es una ironía). Mención especial para los concurrentes que estoicamente aguantaban a pie firme, o sentados hasta en el piso. Le dieron un marco magnífico a la discusión. Y mención aparte para Alejandro, con su paciencia homérica, que iba registrando internamente todo lo que tenía ganas de decirles y se aguantó estoicamente también hasta el final del panel. Ya llegaremos ahí.

Les contaba entonces que nosotros escuchábamos esas cosas de Bachetta hasta que en un momento llegó al meollo de su presentación: las fotos. Debo confesar que aquí tuve que recurrir además al libro para entender bien los argumentos, porque en la presentación algunos de ellos me resultaron sumamente confusos. Quizá el más claro fue el de la sedienta avidez de los eucaliptus, algo que ya está harto discutido, pero que se repite sin cesar. Las fotos mostradas por Bachetta corresponden a un pozo de agua seco en un pueblo abandonado (Las Flores, Paysandú, Julio 2004) y a la tapera derruida por el paso del tiempo. Más allá de que uno aspira a que los uruguayos no vivan en taperas, el punto es si realmente la gente debe emigrar porque se muere de sed debido a que los árboles le chupan el agua. Salió a relucir, por supuesto, el caso de Washington Lockhart y los chacreros de Pense a los que, según Guayubira, se le secaron los pozos por la forestación.

Por supuesto que hay algunos datos que dejan de lado. Uno, que Lockhart es productor de quesos, tiene vacas que dan leche, y triplicó su producción. A 140-150 litros de agua por vaca por día, hay que tener mucha agua, con o sin árboles. Segundo, que si Lockhart sigue produciendo será porque de algún lado saca el agua, lo que se explica porque tiene un cuarto pozo, suficientemente profundo, que no se le secó (a lo que Oscar Díaz acotó que el problema son los pobres que no tienen dinero para que le hagan un pozo). Tercero, que ya desde Abril de este año se sabe que OSE culminó los trabajos para que todos esos chacreros tengan agua potable por cañería (Bachetta me gritaba "mentira, mentira"). Por supuesto, todas estas cuestiones son sistemáticamente ignoradas por los ambientalistas.

Bueno, pero ese, aunque equivocado, aún así luce como un argumento racional. A partir de allí rápidamente evolucionamos hacia lo surrealista y lo desagradable. La foto de la vaca con el ternero, más arriba, se describe así en el libro (misma cosa en la charla de Bachetta)

No hay ejemplos significativos de convivencia de la ganadería con la forestación

Y lo ilustran con una vaca amamantando un ternero en medio de una plantación. Algunas sugerencias para otras fotos convincentes:

No hay ejemplos significativos de raperos blancos. Y lo ilustran con una foto de Eminem.

No hay ejemplos significativos de tenistas negras exitosas. Y lo ilustran con una foto de Serena Williams.

No hay ejemplos significativos de que el piquete de Arroyo Verde perjudique a Fray Bentos. Y lo ilustran con una foto de Las Cañas desierto.

Genial. Más surrealista es el argumento por el cual la segunda foto es la de un desastre natural. Textualmente "Miren esa foto. ¡No parece Uruguay, parece Suiza! ¿Dónde está el horizonte? ¿a Uds. les parece que eso puede atraer a los turistas?" Sé que no me van a creer, pero que lo dijeron lo dijeron.

Y finalmente, la guinda de la torta. La comparación de la situación de pueblos de Brasil en las cercanías de la planta de Veracel con la que ineluctablemente (según él) acaecerá en Uruguay. Se agravia Bachetta porque Veracel donó los alojamientos de los trabajadores que construyeron la planta al pueblo de Barrolandia para servir de escuela con el nombre de la Reina Silvia de Suecia. Y, dice Bachetta, ¡miren lo que es el pueblo! Lo que al final no se entiende es si lo que le molesta es que un pueblo muy pobre tenga una escuela decente o que se llame Reina Silvia en lugar de Presidente Lula. No sabe, no contesta, no se entiende mucho. El colmo llega con la presentación de fotos de huérfanos cuidados por una hermana Terezinha en una casa de recuperación nutricional. ¿Es culpa de Veracel la desnutrición? No lo explica Bachetta, nada que ver. ¿Y entonces? Pregúntenle a Bachetta. Quien, si bien no al séptimo día, finalmente descansó.

Uno, que es medio estructurado, y una persona como medio cuadradonga, recordando que tenía que hablar de salud, expuso sobre el tema de las dioxinas y no sobre forestación o niños desnutridos que, aunque no tenga que ver con la forestación, es un tema que vende mucho. Cosa importante, a la que ya se había referido de pasada Bachetta, pero que ahora abordaríamos a full. Las gráficas podrán reconocerlas los asiduos al blog, porque las hemos discutido en otras ocasiones, no hay necesidad de repetir. Lo interesante, que no conocíamos hasta ahora, fue la respuesta, que corrió a cargo de Oscar Díaz. De entrada él admitió que estaba como productor y no como técnico, por lo que no podía hablar mucho de las dioxinas. Pero, dijo, deben tener mal sabor (no sé, digo) porque tengo un mail de unos productores chilenos a los que les devolvieron de Europa las exportaciones porque tenían dioxinas. Curiosamente, Oscar Díaz se había olvidado ese día de llevar el mail, cosa que también le había pasado en Conchillas, donde también discutió con nosotros. Ya ahí tenía otro mail bomba, pero desgraciadamente también se olvidó. Olvidadizo el señor...

Y, claro, las caras de asombro de nuestros anfitriones sólo tenían cabal correlato en las risitas nerviosas de los concurrentes. Obviamente a nadie le extrañará que en el turno de repreguntas y respuestas, entre Luis y Daniel Jaso hayan destrozado la argumentación de Bachetta y Díaz. No sólo porque el bosque natural aumentó en lugar de disminuir, no sólo porque Eufores (Ence) tiene un convenio con la Sociedad de Productores de Leche y 90.000 cabezas de ganado pastan en los terrenos de la empresa, no sólo porque Forestal Oriental tiene 112 productores con 39.000 cabezas de ganado y 42 apicultores con 13.865 colmenas en terrenos de la empresa, sino porque la forestación da más trabajo por hectárea que la ganadería y es un hecho demostrable que la aparición de la forestación está invirtiendo el flujo de migración campo ciudad.

La etapa final de preguntas y respuestas fue bien interesante y llevó a un contrapunto entre Luis y Oscar Díaz. Enfureció a los ambientalistas el hecho de que Luis dijera que no existe emergencia alimentaria, sino un problema simple de distribución. Un ambientalista no identificado (otro si, Oscar Vidal) poco menos que dijo que los números de la FAO no eran confiables. Hoy mismo se supo que Latinoamérica ha retrocedido a los niveles de desnutrición de principios de siglo. ¿Y qué señala la FAO? Dice:

Según la oficina de la FAO para América Latina y el Caribe, la crisis de los dos últimos años ha elevado a 51 millones el número de personas que viven en la miseria.

"La región tiene un superávit de alimentos; sin embargo, la desigualdad en la distribución del ingreso dificulta el acceso de muchas familias a los alimentos"

Esto no lo v
en los ambientalistas, que creen que el problema es de producción. Oscar Díaz se encargó de dejar clara la base política de todo el movimiento: firmar para que la tierra esté toda en manos de uruguayos exclusivamente, para que en torno a las ciudades haya un cerco inexpugnable de huertas orgánicas y para que las personas recurran a la tierra para el autoconsumo.

Luego de la intervención final de Oscar Díaz, le tocó el turno nada menos que a Delia Villalba. Voy a copiar acá parte de lo que Jorge García Ramón escribió en ecoUruguay.

Presentada como “una vecina de Fray Bentos que sufre las consecuencias de Botnia”, repitió, por ejemplo, lo que había afirmado el 1 de octubre pasado, pocas horas de la “megamanifestación binacional” contra el vertedero de residuos de Cañada Grande. En relación a la exhaustiva búsqueda en todo Fray Bentos de la fuente del mal olor que castigó a la ciudad, Villalba afirmó que “quisieron acusar” a un frigorífico. En realidad, quien haya seguido la información sabe que la búsqueda comenzó por Botnia (que fue inspeccionada reiteradas veces), siguió por el frigorífico, por el vertedero municipal de residuos, por las instalaciones de OSE, por las cañadas cercanas, por la aplicación de plaguicidas, y que equipos de la Dinama y de la Intendencia de Río Negro recorrieron una y otra vez toda la ciudad y sus alrededores. En honor a la verdad, esta vez no se quejó de la falta de dignidad de sus vecinos (en alguna otra oportunidad lamentó que los uruguayos en general y los fraybentinos en particular actuaran con una sumisión digna de los paraguayos).

Dijo, en cambio, algo que llama la atención respecto a su prédica reciente. Recordó que en los años 90 Río Negro era el departamento con mayor desocupación del país. Es llamativo que lo diga ahora, cuando la prédica anti celulosa insiste en comparar la desocupación una vez finalizada la construcción de Botnia con la casi nula desocupación durante los últimos años. Fue entonces, durante aquellas instancias de consulta pública (que su antecesor en el uso de la palabra dijo que no se habían producido) cuando “nos ofrecieron la instalación de plantas de celulosa” para industrializar la gran masa forestal ya existente. Y, afirmó Delia Villalba, ellos (no está claro quiénes) entendieron en aquellas instancias de consulta que se revertiría esa desocupación histórica, que todos en Fray Bentos tendrían trabajo: “que íbamos a nadar en la abundancia”, sintetizó. En cambio, repitió, en Botnia “dicen que trabajan 30 fraybentinos”, y el resto son finlandeses (Ver Los 33 orientales que eran 868). Y, contrariamente a lo que se les reclama, ni el Movitdes que ella co-dirige ni quienes repiten sus afirmaciones comparan la desocupación actual con la anterior a la instalación de Botnia.

Después supimos que los chicos que organizaron esto nunca habían invitado a Delia ni sabían quien era ella, y por eso la presentaron como una "vecina afectada" sin saber que era la connotada ambientalista. Y debo confesar que Delia me saca cuando me llama mentiroso. Como dice ecoUruguay,

“En este tema se han dicho muchas mentiras”, comenzó su intervención Delia Villalba.

Y claro, como lo tomé de forma personal (no creo que se refiriera a las mentiras de Bachetta) no tuve más remedio que decir quien era Delia. Y, por supuesto, cuando uno habla sin meditar, mete la pata. Dije que Delia era la "ambientalista favorita de los piqueteros de Gualeguaychú" lo que inmediatamente desencadenó un furibundo ataque de los otros ambientalistas, uno de los cuales me dió la segunda parte del título

.- "Y Ud. es el doctor favorito del Imperio... "
.- "Si, claro, me paga Botnia..."
.- "Ud. no respeta nada, porque mientras ella hablaba Ud. se reía..."
.- "Yo la respeto como persona, pero no respeto sus opiniones..."
.- "Eso lo pinta a Ud. de cuerpo entero, todas las opiniones son respetables..."
.- "No lo creo, no creo que el nazismo por ejemplo sea una idea respetable..."
.- "Por supuesto que sí..."

Tumulto general, interviene el moderador, telón. Estuvo entretenido. Por lo menos ahora saben de donde sale el título.

La culminación fue apoteósica. Entrevistas para la televisión, subgrupos con cada uno de nosotros (Luis, Daniel, Jorge, Alejandro, yo mismo) interaccionando con productores, con estudiantes, con profesores. Delia y Bachetta desapareciendo sigilosamente, y muchas fotos para el recuerdo de que una vez al menos la racionalidad se impuso. De ahí a la casa de Marcelo, donde los padres nos atendieron de primera y tuvimos una conversación agradabilísima. Y donde me dejaron sentir como Dave Weckl y sacarme la foto que encabeza este artículo.

Y sobre la medianoche, cerrando el Mercado del Puerto en torno a unas Pilsen bien heladas y unas mollejitas bien crocantes.

Mi dieta sufrió un duro revés, pero fue un lunes bien empleado.