
--Me llamo Alicia, para servir a Su Majestad --contestó Alicia en un tono de lo más cortés, pero añadió para sus adentros: «Bueno, a fin de cuentas, no son más que una baraja de cartas. ¡No tengo por qué sentirme asustada!»
--¿Y quiénes son éstos? --siguió preguntando la Reina, mientras señalaba a los tres jardineros que yacian en torno al rosal. Porque, claro, al estar de bruces sólo se les veía la parte de atrás, que era igual en todas las cartas de la baraja, y la Reina no podía saber si eran jardineros, o soldados, o cortesanos, o tres de sus propios hijos.
--¿Cómo voy a saberlo yo? --replicó Alicia, asombrada de su propia audacia--. ¡No es asunto mio!
La Reina se puso roja de furia, y, tras dirigirle una mirada fulminante y feroz, empezó a gritar:
--¡Que le corten la cabeza! ¡Que le corten...!
--¡Tonterías! --cxclamó Alicia, en voz muy alta y decidida. Y la Reina se calló.


En efecto, Uds. han leido en Informe Ambiental Botnia 2009 en este mismo blog, que la performance de Botnia ha sido excelente. Pero no nos quedemos en eso. Los últimos tiempos nos han mostrado repetidas veces cómo muchos políticos toman a Nueva Zelanda como ejemplo a imitar en el área agrotecnológica. Nueva Zelanda está muy orgullosa de sus pasteras. De hecho, en una publicación del año 2001 Tonny Johnson, principal de Beca Simons en Nueva Zelanda, decía que la industria de pasta y papel en Nueva Zelanda es de clase mundial. Y ¿en qué se basaba para ello? Bueno, en los mismos parámetros que hemos discutido ya: BOD, COD, SST y AOX. A la derecha les muestro la tabla que usaba este señor para elogiar a Nueva Zelanda, con el agregado en azul de los datos actuales de Botnia para el año 2008 y 2009.

Obviamente que los 8 o 9 años transcurridos han hecho que los parámetros de las pasteras de los demás países mejoren también, pero de la simple inspección de los números para 2008 -o para 2009 en paréntesis- resulta claro que Botnia lo está haciendo muchísimo mejor.
Dado entonces que por ese lado la cosa resulta difícilmente atacable, Argentina optó por centrarse en dos aspectos macro que Sands se encargó de presentar con gran oficio: por un lado el de la carencia de oxígeno y el exceso de fósforo en el río -ambos supuestamente responsabilidad de Botnia y causantes de la floración algal según Sands- y en la presencia incrementada de fenoles y, en particular, nonilfenoles etoxilados (NPE) en el río, también supuestamente causado por Botnia. Vamos a considerar estos temas acá, a ver si podemos adelantarnos un poco a lo que mañana dirán los abogados por la parte uruguaya.
Carencia de oxígeno y exceso de fósforo


In the pre-operational period, you can see that already the average value was below that level - 4.9 milligrammes, already some 12 per cent below CARU standards. What happens during the operational period? We see that the average has fallen to 3.8 milligrammes, now more than 30 per cent below CARU standards. And a drop is also shown in Professor Colombo’s measurements, at levels that also violate CARU standards33. Botnia’s chemical and biological discharges are taking oxygen out of the water, they are causing the levels of oxygen to drop.

Como ven en el recuadro azul y los datos al costado, efectivamente antes de la operación de Botnia habían 4.9 mg O2/L y luego de la operación 3.8 mg O2/L. Sands tiene razón, leyó bien los números de las tablas.
Pero Sands se equivoca en forma por demás chapucera al decir que eso es oxígeno disuelto. Eso es oxidabilidad, bien claro lo dice en la tabla. Y la oxidabilidad, u oxidabilidad al permanganato, es un parámetro comúnmente medido en análisis de aguas, expresado sí en mg O2/L, pero que no sólo no es oxígeno disuelto --claramente puede verse acá que ambos índices, oxidabilidad y oxígeno disuelto, se consideran por separado en esta ecuación para monitorear la calidad del agua-- sino que su medida está indicada corrientemente en el plan de monitoreo de Botnia, como se puede ver consultando este documento público de la Dinama. En la transparencia 8 aparecen claramente identificados la oxidabilidad y el oxígeno disuelto como parámetros diferentes a medir.
La oxidabilidad en sí misma no tiene un límite establecido en el decreto uruguayo (por lo menos por lo que sé) pero si lo tuviera sería un límite máximo y no un límite mínimo. En efecto, el límite máximo en el análisis que les citaba antes es 5 mg O2/L, por lo que si fuéramos a emplear un parámetro internacional podríamos usar ese. Si nos fijamos en los valores de OSE, ambos están por debajo de 5 mg/L. Pero hagamos algo más, fijémonos en los dos parámetros, oxígeno disuelto y oxidabilidad en el último análisis públicamente disponible del LATU. En la siguiente figura compuse una imagen donde ambos parámetros están listados para distintos sitios en el área, a partir de tablas diferentes del mismo análisis.

Claramente se ve allí que oxidabilidad y oxígeno disuelto, ambos medidos, son parámetros diferentes y que mientras que la oxidabilidad está bien por debajo del límite máximo internacional, el oxígeno disuelto está bien por encima del límite mínimo de la CARU.
Para más inri, lo que el Prof. Sands demostró con su lógica legal al usar el documento de OSE fue que Botnia le hizo bien al río. En efecto, la cantidad de materia orgánica presente es menor luego de la operación que antes de la operaciòn. Esto se demuestra porque la oxidabilidad al permanganato (oxidabilidad), el carbono orgánico total (TOC) y la demanda química de oxígeno (DOC en el documento de OSE) son todas menores luego de la operación que antes.
Punto para Uruguay y estimo que un mal rato para el Prof. Sands mañana jueves, cuando los abogados de Uruguay repliquen a este argumento.
El argumento del Prof, Sands respecto al fósforo es igual de engañoso. Nuevamente emplea las tablas de OSE y concluye que Boyle "admitió" que los valores en el río superan a los límites permitidos por Uruguay (omitiendo el pequeño detalle de decir quién tiene la culpa de que ello sea así) y que los 0.09 mg/l medidos para fósforo total como promedio luego de la operación son significativamente mayores que los 0.08 mg/l medidos antes de la operación, así como que los valores máximos previo (0.1 mg/L) y posterior (0.5 mg/L) a la operación demuestran que Botnia adicionó fósforo al río. ¿Es eso verdad?

Fenoles y nonilfenoles
Si bien lo titulo así, no le voy a dar importancia al primer punto porque es simplemente una chantada. De nuevo se basan en el informe de la OSE, ignorando completamente los análisis del LATU, mensuales y en varios sitios, que muestran valores de fenoles superiores a 1 ug/L en varios momentos previos a la operaciòn de Botnia, en distintos lugares del río, y pràcticamente siempre no detectable en la etapa de postoperación. No hay necesidad de insistir en ello.




Bueno, eso liquida el punto de qué pasa con el dichoso compuesto en Argentina. Lo usan y muchísimo. ¿Cuál es el resultado? Bueno, uno podría decir que son los 0,388 μg/L máximo (promedio 0,02 μg/L) encontrados en el río Uruguay por Colombo, y que figuran en los estudios presentados por Argentina en la Haya. También, claro, podría decirse que son los 5.5, 13.0 and 22.4 μg/L de NP2EO, NP1EO and NP encontrados en el Arroyo Morón en plena Provincia de Buenos Aires (Paola A. Babay, Emiliano E. Romero Ale, Elena T. Becquart, Raúl F. Itria, Raquel T. Gettar, Björn Thiele, Eduardo A. Gautier, Daniel A. Batistoni, Determination of lipophilic nonylphenol ethoxylate metabolites in aqueous samples: method development and application in environmental waters of Argentina, 12th International Symposium on Separation Sciences, Lipica, Slovenia, S 232 eptember 27-29, 2006, pág 249). Es decir, una concentración como mínimo 58 veces mayor respecto al máximo y 1.120 veces mayor que el promedio.
Hasta acá la conclusión es que el tan terrible tóxico que según los abogados del lado Argentino Botnia vierte al río, (1) es de uso irrestricto en Argentina, con decenas de productores e importadores, (2) se fumiga en grandes cantidades acompañando el glifosato para plantar soja, y (3) está en concentraciones mil veces superiores en los cursos de agua internos de Argentina que en el río Uruguay. Pero hay más noticias para este boletín.

Resulta que en tiempos lejanos sí se usaba NPE. Cuando culmina el proceso Kraft y sale la pasta del digestor, esta se lava, para sacar todos los componentes solubles que terminan en el licor negro. Dependiendo del contenido graso de algunos tipos de madera, se puede formar una especie de pegotes en los equipos y en la pasta (en la jerga pasteras le llaman pitch). Algo sobre este tema se puede ver aquí y ahí explica la necesidad de dispersantes (como el NPE) para el tratamiento de ese pitch. El pequeño detalle de Botnia es que la madera de eucaliptus justamente no es grasa y no forma pitch. Y ello puede comprobarse recorriendo en detalle este artículo publicado antes de que surgiera todo este asunto del NPE. Ahí se explican numerosos detalles referidos al proceso y es verificable la ausencia de cualquier referencia a pitch grasiento, lo que hubiera requerido tensoactivos no iónicos. Es decir, refuerza la idea de que Botnia no usa NPE simplemente porque no hay necesidad de él. Desde un punto de vista personal, cuando visité la fábrica me dijeron --y les creo-- que todos los químicos específicos venían de Finlandia y que son los mismos que se usan allá y que cumplen las BAT y las BAT prohíben los NPE.

Conclusiones
Recopilando las conclusiones que hemos ido extrayendo podemos referirnos a las palabras de M. Pellet
...ciertos límites establecidos por CARU y otros límites aplicables han sido traspasados, notablemente los que refieren a la disoluciòn de oxígeno y a la presencia de nonilfenoles tóxicos.
Después de este análisis sabemos que
(a) los abogados argentinos confundieron oxidabilidad con oxígeno disuelto, error garrafal que termina demostrando lo opuesto a lo que quieren demostrar,
(b) el nonilfenol no se usa en Botnia, tanto por estar prohibido por las BAT, como porque así lo certifica el organismo de control ambiental de Uruguay, y porque es innecesario debido al tipo de madera y proceso que emplea, estando además regulado en la próxima normativa de aguas,
(c) el nonilfenol es, en cambio, de uso irrestricto en Argentina, se fumiga junto con el glifosato para el cultivo de soja --además de estar presente hasta en un shampoo-- y la concentración en ríos interiores de Argentina es mil veces superior que en el río Uruguay.
The defense rests.