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domingo, 13 de octubre de 2013

Vertido de Fósforo: UPM, río Gualeguaychú y río Uruguay (Parte I)

fósforo.

(Del lat. phosphŏrus, y este del gr. φωσφόρος, portador de luz).

1. m. Elemento químico de núm. atóm. 15. Muy abundante en la corteza terrestre, tanto en los seres vivos como en el mundo mineral, se presenta en varias formas alotrópicas, todas inflamables y fosforescentes. Además de su importancia biológica como constituyente de huesos, dientes y tejidos vivos, se usa en la industria fosforera, en la pirotecnia, en la síntesis de compuestos orgánicos y, en forma de fosfatos, entra en la composición de fertilizantes agrícolas y detergentes. (Símb. P).

Como todos sabemos, el Canciller Timerman acusó a Uruguay de estar haciendo mal las cosas en varios aspectos. En este artículo y los dos siguientes, en particular quiero abordar el tema de los vertidos de fósforo, sobre los cuales dice la Cancillería argentina:


 Haré la presentación en estos tres artículos siguiendo este esquema, para que los argumentos resulten fáciles de digerir:

  1. ¿Qué es el fósforo y cuál es su presencia en el medio y su importancia global?
  2. ¿Cuál es la concentración de fósforo preexistente en el río Uruguay?
  3. ¿Cuánto fósforo vierte por día UPM y cuál es el significado?
  4. ¿Infringe UPM la normativa uruguaya?
  5. ¿Cuánto fósforo vierte por día el río Gualeguaychú y cuál es el significado?
  6. ¿Infringe el río Gualeguaychú la normativa entrerriana?
  7. ¿Causa alguno de los dos vertidos contaminación en el río Uruguay?  
Abordaremos a continuación los 2 primeros puntos y en la segunda y tercera partes abordaremos los demás.

(1) El fósforo es, como se dice en la descripción que da el DRAE expuesta más arriba, el elemento químico número 15. Fue descubierto en 1669 por Hennig Brandt quien lo extrajo manipulando orina. Eso mismo permite entender ya que el fósforo es un componente esencial en la vida del ser humano. De los dientes a los huesos, del DNA a la acumulación y provisión de energía al organismo, desde los fosfolípidos que intervienen en el mecanismo de la memoria hasta los agroquímicos fosfatados que nos permiten cultivar vegetales saludables para los que funciona como nutriente esencial, si el fósforo no existiera, la vida en el planeta sería totalmente diferente e incluso inexistente. 

El ciclo biogeoquímico del fósforo se muestra en la figura adjunta, que no es completa porque faltaría registrar también los vertidos industriales y los de aguas servidas para ciudades y pueblos que no tienen tratamiento de efluentes.

(2)  El río Uruguay no nace en Fray Bentos, sino unos 1.000 km aguas arriba, dentro de Brasil. Todo el ciclo mencionado en la figura anterior hace que el río no tenga la concentración de fósforo que se consideraría saludable o inocua. Para saber cuál es esa concentración podemos consultar los datos históricos de la CARU. tal cual están presentes en este documento, que está tomado del sitio del Ministerio de Ordenamiento Territorial. Vivienda y Medio Ambiente sobre la Comisión de Seguimiento de Botnia, hoy UPM. Como sabemos, UPM es una de las plantas más controladas desde el punto de vista ambiental. Los valores se controlan en 16 estaciones de muestreo, como se observa en este mapa.


Claramente se ve que las estaciones 7 y 8 son las más próximas a la zona de vertido de efluentes de UPM, 9 y 10 controlan la zona de la desembocadura del Yaguareté, la 13 controla el entorno del caño colector de Fray Bentos (aguas servidas sin mayor tratamiento) y, finalmente, 14, 15 y 16 controlan la zona del Balneario Las Cañas.

En la página 34 del informe citado se muestra la siguiente gráfica, que condensa los resultados respecto al fósforo total en el río durante los años anteriores y posteriores a la puesta en operación de UPM.




Veamos detenidamente como ha de leerse esta gráfica. La línea verde, identificada como "Prom LB" recoge los promedios sobre todos los meses en que se hicieron medidas durante los años previos a la entrada en funcionamiento de la planta, graficado para cada una de las estaciones de muestreo (los números 1 a 16). Esto se llama la línea de base (LB). El valor establecido como estándar o límite superior para P Total en el decreto 253/79 es la línea roja correspondiente a una concentración de 0.025 mg/L (págs. 3 y 4). Se observa, como además lo dice el texto, que históricamente en todas las estaciones de medida, incluyendo las 7 y 8, los promedios están entre 0.04 y 0.06 mg/L, es decir 60% a 140% superior al límite deseable. Eso nos permite concluir que el río Uruguay tiene contaminación por fósforo en todo el tramo analizado. Si miramos la línea roja, además, que representa el promedio de los cinco primeros años de operación de la planta, vemo s que es totalmente coherente con la línea de base. Lo que significa esto respecto a la modificación introducida por la operación de la planta lo veremos más adelante.

Para concluir este punto, es importante observar que el máximo absoluto de las gráficas se da para la estación 13, que es donde se encuentra el vertido de aguas servidas de la ciudad de Fray Bentos. Esto es muy razonable, porque esas aguas llevan la carga de todos los excrementos sólidos y líquidos de la población (recuérdese que el fósforo se aisló justamente de la orina para identificarlo por primera vez). En ese sitio la concentración trepa a 0.09 mg/L, 50% más que el valor más alto en otras estaciones de muestreo. Sin embargo, la capacidad de dilución del río se manifiesta en el hecho de que en las estaciones de Las Cañas, que están más lejos del colector, ya la concentración de fósforo descendió a los valores que tiene aguas arriba del colector.

Todo lo anterior demuestra que si bien el río Uruguay tiene una fuerte carga de fósforo, mayor que los límites estándar establecidos por la legislación uruguaya, y desde ese punto de vista puede considerarse que está contaminado, dicha contaminación se extiende indistintamente aguas arriba y aguas abajo de UPM, siendo la mayor fuente puntual de contaminación identificable la del colector de Fray Bentos. Esta contaminación del río con fósforo se conoce de larga data, al punto que el fósforo total no está regulado en el Estatuto o el Digesto y hace tiempo, antes de funcionar la fábrica, la Dinama había informado acerca del resultado de los monitoreos realizados en tres campañas anuales notando justamente que la salud del río era buena, con solo dos parámetros (hierro y fósforo) escapando de los patrones mundiales. El trabajo, cuya carátula se reproduce debajo, puede bajarse en formato pdf de esta dirección.


jueves, 21 de julio de 2011

Mentiroso: embustero, engañoso, falaz, farsante, mendaz, trolero, bolero, calumniador, cuentista, fulero, tramposo

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Hernán Orduna
Esta semana estoy en Santiago de Compostela, en un congreso de mi especialidad, por lo que no he podido actualizar mi serie sobre Aratirí. Sin embargo, uno no puede evitar mantenerse informado de lo que pasa por aquellos pagos. Influenciado por el ambiente religoso imperante, no puede menos que hacerme hervir la sangre el leer las trolas y bolazos proferidas por los políticos entrerrianos.

Uno de ellos, el peor posiblemente, es Hernán Orduna, ex Vicegobernador de Entre Ríos y Presidente de la delegación argentina frente a la CARU, quien se ha manifestado en los siguientes términos según APF:

Según confirmó Orduna en conferencia de prensa durante su visita de ayer a Gualeguaychú, en las muestras “se ha detectado presencia de endosulfán y PCB, es decir pesticidas y el químico que se encuentra en los transformadores de energía eléctrica”.

En nuestro viejo conocido "Espacio Socialista" el-polvorín, dice:

Botnia y agrotóxicos: preocupa el consumo de pescados en Gualeguaychú
El presidente de la Comisión Administradora del Río Uruguay, Hernán Orduna, consideró que la situación "es preocupante" porque los niveles detectados - especialmente de agrotóxicos- no son aconsejables para el consumo, aunque evitó precisar si el hecho se debe a la influencia de la pastera Botnia en la zona. El estudio se realizó sobre dorados y sábalos y presentaron altos niveles de PCB y Endosulfán.

Horacio Melo
Lo mismo puede leerse que dijo otro de nuestros viejos conocidos, Horacio Melo, ex asambleísta de Gualeguaychú, hoy repudiado por la ACAG por haber sido cooptado por el oficialismo nacional mediante un carguito de delegado en la CARU. En efecto, Laura Vales en Página 12 reporta:

Melo confirmó que de los análisis a peces surge que existe un riesgo para la salud de la población que los consuma “en alta cantidad”. La contaminación está vinculada con el uso de pesticidas. Fue detectada la presencia de “sustancias cancerígenas, como el endosulfán, de uso agrícola, que es un clorado prohibido en muchos países pero no en la Argentina” y de PCB, que “no está sólo en los transformadores eléctricos, sino en pinturas, y en algunos tipos de estufas importadas que llevan aceites”. Si bien los índices encontrados están dentro de lo permitido por la legislación europea, pueden dañar a aquellos que tengan a los peces como base de su alimentación, como sucede en el caso de los pescadores de subsistencia.

Melo no solo se refirió a eso, sino que en el mismo artículo dice

“Tirar agua al río a más de 30 grados ya es contaminación”, advirtió, tras recordar que en el río Uruguay “las temperaturas normales en invierno son de 9 grados aproximadamente y de 24 en verano”.

 y también en Máxima on line

Esto hizo que Uruguay tomara la determinación unilateral de aumentar el límite permitido de 30º a 35 º, y “tirar agua al río a temperatura mayor a 30º ya es contaminación” dijo Horacio Melo, aclarando que “las temperaturas normales en invierno son de 9º aproximadamente y 24º en verano”.

También Orduna se refiere a eso en APF Digital:

"Orduna se refirió particularmente al proceso de la denuncia de la Delegación Argentina de la CARU, luego de que en la primera inspección ocular a la planta, en octubre del año pasado, se constatara la existencia de una cañería que adicionaba agua al efluente. “Lo que se planteó en aquella oportunidad fue la temperatura del vuelco de efluente. Las normas entrerrianas son las normas de CARU, es decir, se rige por las condiciones naturales del río”, explicó en principio el funcionario."
 
Mentiras, embustes, engaños, falacias, trolas y bolazos que podemos desmontar fácilmente mirando los datos, que es lo que las personas a las que están dirigidas nunca hacen, porque comprensiblemente se quedan solo con la información de prensa. 

Empecemos con el tema de la temperatura. Hace poco publiqué el artículo Levantando temperatura, donde les contaba que el gobierno uruguayo, mostrando la mejor buena voluntad hacia el argentino, ha combinado con UPM --que también ha mostrado grandes dosis de paciencia y diligencia-- la remoción del sistema de enfriamiento de efluentes sobre el que el gobierno argentino se quejó (equivocadamente desde mi punto de vista). Les decía que, en lugar de ello, el gobierno uruguayo autorizó a UPM a emitir efluentes a una temperatura mayor, posiblemente similar a la autorizada a Montes del Plata y que dicho aumento de temperatura del efluente no causará ningún daño al río, pues en el peor de los casos es un 17% inferior al límite de 45ºC autorizado por la legislación ambiental de Entre Ríos.

Variación de temperaturas en el río Uruguay
Profundicemos un poco más en el tema. Melo dice que la temperatura del río está entre 9 y 24 grados y que tirar efluentes a más de 30 grados ya es contaminación. Melo miente. Si ustedes lo recuerdan, hace tiempo publiqué el artículo Informe ambiental Botnia 2009 donde van a encontrar la gráfica de históricos de línea de base de temperatura para el río Uruguay. Como ven ahí, la temperatura media es superior a los 17ºC, el mínimo nunca es menor de 10ºC y el máximo es superior a 32ºC, y al menos en 61 medidas es superior a los 24ºC que dice Melo. Eso para empezar: Melo miente respecto a la temperatura del río.

Sigamos. Melo dice que verter efluentes a más de 30 grados es "contaminante". De acuerdo al digesto, para ser contaminante debería provocar una alteración nociva de las aguas del río. Les pido que me sigan en unos cálculos simples, son solo reglas de tres, para mostrarles cómo miente en esto también. 

Si vamos a otro de mis artículos viejos, Cartas a Eufemia (II). El difusor oculto, se encuentra la imagen de la izquierda, donde se muestra la batimetría del río, la longitud entre orillas y la longitud del difusor. Como ven allí, el canal ocupa un 50% de la distancia, unos 700 metros digamos. Ahí está el difusor, que ocupa 200 metros. Pongamos unos 20 metros más para cada lado, para considerar la zona de mezcla, así que serían unos 240 metros, es decir un 240/700 = 34% del canal. Podemos saber entonces cuánta agua pasa por esa zona. 

Si se fijan en el mismo artículo de más arriba, encuentran una imagen con el caudal histórico del río Uruguay. El caudal promedio es 6.000 m3/s, pero lo importante es que la mayor parte del tiempo (95%) el caudal es superior a 1.000 m3/s, así que podemos asumir ese número (que es el más desfavorable para nosotros) y recordando que sobre el difusor pasa un 34% del agua, tenemos que pasan 1.000 x 0.34 = 340 m3/s.

Supongamos que esos 340 m3/s están a la temperatura más baja que dice Melo (9 ºC) aunque sea mentira. Supongamos además que el vertido de UPM (que son 0.83 m3/s) esté a la temperatura máxima permitida (37ºC). Entonces, por regla de tres, la temperatura final de los 340 + 0.83 m3 que pasan por segundo será

T = (340 x 9 + 0.83 x 37) / (340+0.83) = 9.09ºC

En otras palabras, en las peores circunstancias (el río a bajísima temperatura, el caudal muy pequeño en relación al promedio) la variación de la temperatura en la zona de mezcla es inferior a una décima de grado. Es evidente que si el río y su habitat (según Melo) pueden soportar variaciones estacionales de teperatura de 24-9 = 15 ºC, que es 150 veces más grande que la variación de temperatura en la zona de mezcla provocada por UPM, entonces ellos no van a ser afectados por la variación de temperatura provocada por UPM. O sea, Melo es un recontrasuperchanta que obra de absoluta mala fe.

Decreto 5837/1991
Orduna no se le queda atrás cuando dice que "Las normas entrerrianas son las normas de CARU, es decir, se rige por las condiciones naturales del río”. La legislación entrerriana, que rige en materia ambiental es la ley 6260 y sus decretos reglamentarios. Si se fijan en el DECRETO N° 5837 MBSCE en el anexo 1, pág. 12 del documento, dice claramente en el punto 8 de la Tabla que se adjunta a la izquierda que la temperatura de vertido T debe ser menor a 45ºC. 

Así que ellos se quejan de que nosotros autorizamos a 37ºC pero tiran hasta a 45ºC. Chantas. Orduna apela a engatusar a la gente porque en el decreto siguiente, DECRETO N° 5394 dice, en el artículo 20, pág 18

20.4- Se reemplaza el punto 21.1 por el siguiente contenido: “Las descargas de efluentes al Río Uruguay, además, no deberán alterar el mantenimiento de los estándares de calidad del río fijados en el “Digesto sobre Usos del Río Uruguay”, documento firmado entre los Gobiernos de la República Argentina y de la República Oriental del Uruguay. Las zonas de mezcla que se definan para cada industria en particular, no deberán superponerse con zonas que hayan sido determinadas para uso definidos como 1, 2 y 3; a partir del fin de la zona de mezcla deberá mantenerse la calidad fijada para el uso 4”.

(la negrita es mía). Lo que no dice Orduna es que eso no es válido en el caso de la temperatura de los vertidos, porque no hay ningún estándard de calidad de aguas de la CARU que incluya la temperatura del río. Es decir, otro embuste más a los que nos tiene acostumbrados el gobierno argentino.

¿Y qué decir de los pescados? ¿Tienen alto contenido de PCB y Endosulfán? Pues veamos los informes sobre los que se basan esas "informaciones" de prensa. Para ello vayamos al sitio de la CARU que contiene los informes respectivos, la página de comunicados de prensa. Ahí tenemos tres informes importantes, el del laboratorio alemán INTERTEK, el del laboratorio CENATOXA de la Universidad de Buenos Aires y un informe de comparación de los dos anteriores. 

Veamos qué fue lo que se hizo. De seis de los ejemplares colectados se obtuvieron muestras individuales duplicadas de tejido muscular, y de hígado en dos de ellos, que se enviaron para realizar análisis de pesticidas organoclorados (OC´s) y bifenilos policlorados (PCB´s) a Intertek Food Service GmbH, en Bremen, Alemania y al CENATOXA, Cátedra de Toxicología y Química Legal de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires (UBA), con el fin de comparar los resultados. En Intertek (Alemania) se investigaron, mediante cromatografía en fase gaseosa, 54 biocidas organoclorados y 18 congéneres de PCB´s, listados a continuación con sus límites de cuantificación (LOQs), ninguno de los cuales fue detectado en las muestras enviadas, que cumplían así con todas las normas europeas sobre residuos de estas sustancias en pescado para consumo humano.


En el CENATOXA se hizo una pequeña trampa. Se determinaron algunos de los plaguicidas órganoclorados, no todos, y un conjunto ampliado de PCBs respecto a los que consideró el laboratorio alemán. Además, se aplicaron técnicas con un nivel de cuantificación más pequeño que las del laboratorio alemán. Obviamente, si el propósito es hacer una comparación, entonces deberían usarse exactamente los mismos procedimientos. Lo que hizo la UBA fue bajar los límites de tal manera que pudieran encontrar algo no reportado por los alemanes (que supongo todos estaremos de acuerdo que no son precisamente peores que los argentinos).

¿Qué fue que encontraron en la UBA y que da pie a las declaraciones de Orduna? En la muestra 6 (un dorado de la zona de Nuevo Berlín, de 2 años de edad) se encontró un plaguicida órganoclorado (α – HCH ) en una concentración de 5 ng/g que es menor del límite de cuantificación de los alemanes (10 ng/g) y, por supuesto, sin consecuencias para la salud humana. Lo mismo, pero aún más marcado, pasa con el endosulfán, que en la muestra 8 (un sábalo de 14 años de Nuevo Berlín) solo se detecta en una cantidad menor al límite de cuantificación que es de 3 ng/g.

En base a los resultados comparables de ambos laboratorios, el informe concluye que

Las diferencias en los límites de detección y cuantificación, tanto en los análisis de pesticidas como en los de de PCB´s, no son importantes cuando el objetivo es verificar el cumplimiento de normas de tolerancia para el consumo general o cuando se utilizan para el diagnóstico de mortandades, ...

En otras palabras, todo está bien y no hay nada que reportar. Pero, el diablo mete la cola y los políticos argentinos necesitan mentirle a la población, dado que su objetivo declarado es que se vaya Botnia, no conocer la verdad, así que agregan

...pero resultan críticos para la evaluación de niveles de riesgo en grupos con alto consumo de pescado. Por ejemplo, la baja concentración de α – HCH de 5 ng/g detectada con el análisis más sensible realizado por el CENATOXA en la muestra 4 (dorado), está próxima a l valor de referencia o “screening value” (SV) basado en efectos cancerígenos de la US EPA para pescadores deportivos (6,35 ng/g) y sobrepasa el de pescadores de subsistencia (0,78 ng/g). Lo mismo ocurre en el caso de los PCB´s, ya que la sumatoria de las concentraciones de sólo 12 congéneres en los análisis del CENATOXA (0,6 ng/g a 11 ng/g) son significativas en relación con un SV (pescadores de subsistencia) para PCB´s totales de 20 ng/g.

Lo cierto es que (a) estos resultados son no comparables con los alemanes, porque fueron hechos con técnicas distintas, (b) al menos en un caso hay dudas acerca de los resultados obtenidos por los argentinos, (c) la visión catastrofista depende de considerar que todo aquello que estuvo por debajo del límite de cuantificación es ese límite (procedimiento erróneo) y (d) las conclusiones políticas contradicen los datos científicos de la propia EPA

En resumen: mentirosos, embusteros, engañosos, falaces, farsantes, mendaces, troleros, boleros, calumniadores, cuentistas, fuleros y tramposos.

Chantas. 


(se abrirá una nueva ventana que no debe
cerrarse hasta que se reciba el archivo pdf)

lunes, 24 de enero de 2011

¡Qué pesados... estos metales! (I) Mercurio

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Alazard, Preisz, Goldaracena
De Horacio Melo a Martín Alazard: Esta es la respuesta que te envié por la consulta de Andrea, en ningún momento, preguntás por el mercurio, están cometiendo un gran metida de pata con el tema, lo mismo hiciste con el episodio de Ñandubayzal (alergia), después se nos cagaron de risa en todas partes, me extraña que ustedes dos que atienden la salud de las personas sean tan irresponsables. A Goldaracena le envié el informe de DINAMA , que me envió Guayubira y no tienen que ser muy avispas para darse cuenta que no se puede establecer Kg de metales, por que la tabla expresa menor que 0,005 de mercurio y ese es el límite que tienen de detección.
Horacio Melo
El texto de arriba corresponde a un mensaje de correo privado, enviado por el integrante de la CARU, Horacio Melo, antiguo asambleista, a Martín Alazard, integrante del "grupo técnico" de la ACAG. La publicación original corresponde a un artículo del diario El Día de Gualguaychú, del 27 de Diciembre de 2010. Como podrán comprobar clickeando en el link, el artículo ya no existe (hay que destruir las pruebas del delito). Afortunadamente, internet es grande y existe un sitio compilador de noticias, Examedia, que mantiene dicho artículo en su servidor y nuestra amiga Sandra Dodera reportó sobre lo mismo en su sitio La Fraybentina Digital.  

Infobae.com 6/12/10
Melo se refiere a un incidente que fue recogido por varios diarios el mes pasado, alrededor del 6 de Diciembre. Los titulares fueron del tipo "Gualeguaychú: nuevo informe asegura que la ex Botnia vuelca mercurio al Río Uruguay" como se ve en el ejemplar de infoBAE que se reproduce aquí. En ese entonces no estaba escribiendo en este blog, pero claramente calentando motores en mi inconsciente, porque sí escribí un artículo en Facebook, del que tomo trozos para reproducir ahora acá y quitarnos de encima este tema para siempre. O, bueno, en realidad no sé si para siempre, porque revolviendo en el baúl de los recuerdos, encontré que sobre el tema de los dichosos 74 Kg de mercurio ya había escrito antes, hace un par de años, en el artículo Empire State Building vs. termómetros, alguno de cuyos argumentos también incorporaré acá. Veamos entonces.

El efecto bola de nieve actual de un rumor viejo

No creer todo lo que se lee o ve en la TV
En la primera semana de Diciembre 2010, diversos medios de prensa argentinos "informaron" que la Dinama h"abría reconocido" que  "en el semestre analizado la empresa había volcado al río 74 kilos de mercurio y como resultado de la bioacumulación, ya se podría estar consumiendo este mercurio a través del pescado sacado del Río de los Pájaros". Esta frase está sacada de un artículo del diario El Argentino, pero similares publicaciones pueden econtrarse en Infoalternativa, Página 12, InfoBAE, APF Digital, El Día de Gualeguaychú o Análisis Digital. La paranoia de los asambleistas y los políticos argentinos a este respecto llegó al extremo de que uno de sus supuestos científicos predijera que "en cinco años tendremos un río sin vida" o que un Senador nacional argentino pidiera al Senado una declaración para "repudiar el terrible daño que provocó la contaminación con mercurio del río Uruguay".

La Juventud, 1/12/10, Pág. 10
¿Dónde se originó el rumor que provocó esta bola de nieve sin fundamento? En un artículo del diario uruguayo La Juventud del Miércoles 1/12/10 (Sociedad, pág. 10, véase el archivo del diario) que es la fuente que reconocen los diarios argentinos como origen de la "noticia". La Juventud, a su vez, dice reproducir un informe de RAPAL (Red de Acción en Plaguicidas y sus alternativas para América Latina) de Noviembre de 2010, titulado "Fábricas de celulosa, producción de cloro y emisión de mercurio" donde dice

Sin embargo, es importante mencionar que en ese informe se dio a conocer que aparte de las emisiones gaseosas, residuos sólidos y efluentes líquidos, la planta ha estado emitiendo otras sustancias, entre las que se cuenta el mercurio. De acuerdo al informe, durante el semestre analizado la empresa había volcado al río 74 kgs de mercurio. (2) Es decir, que anualmente descarga 148 kilos de una sustancia muy contaminante.

Y la referencia que da (el 2 entre paréntesis) es otro informe propio, de Agosto de 2009 donde analizan el informe presentado por la Dinama el 10 de Agosto de ese año. Ahí aparecen por primera vez los famosos 74.000 termómetros de Botnia, informe al que irónicamente aludía en mi artículo Empire State Building vs. termómetros también del 2009. En ese informe de Rapal concluyen, de acuerdo a sus propios cálculos, que

En ese sentido, aparte de las emisiones gaseosas, residuos sólidos y efluentes líquidos, la planta ha estado vertiendo al río otras sustancias, entre las que se cuentan las siguientes: Amonio, Nitrato, Clorato, Sustancias fenólicas, Clorofenoles, Acidos resínicos, Esteroles, Arsénico, Mercurio, Cadmio, Cobre, Cromo, Níquel, Plomo, Cinc, Sodio, Hierro, Sulfuro, Cianuro y detergentes, cuyos valores se dieron en miligramos por litro de efluente. Llevadas dichas cantidades a kilos y a modo de ejemplo, durante el período analizado se vertieron al río 2950 kgs de cromo, 74 kgs de mercurio y 885 kgs de plomo. (1)

Componentes del efluente (DINAMA)
El cálculo fue realizado por ellos mismos considerando los informes de la Dinama, un caudal de vertido de efluentes de 73.000 m3/día y el período del 11 de Noviembre al 31 de Mayo. En otras palabras, pese a que se produce hoy día todo un ruido orquestado en torno a este tema, la "información" tiene en realidad más de un año y medio de antigüedad y se refiere a finales de 2008 y principios de 2009, dos años atrás.

Los datos de la DINAMA

Componentes del efluente (Botnia)
El informe de la Dinama de la reunión del 10 de Agosto de 2009 se encuentra en su sitio web (cabe destacar que hay una desprolijidad de la Dinama, al no tener esto en la misma página del resto de las actas y hacerlo más difícil de encontrar) e incluye varios documentos sobre distintos aspectos de los estudios ambientales que son bastante completos, como puede verificarse allí. Uno de esos informes se llama Informe Emisiones semestre Nov2008-May2009 y contiene la información sobre los datos relevados en el efluente de UPM (Botnia en ese entonces) monitoreados por la Dinama (Tabla 2, págs. 5-6) y monitoreados por Botnia (Tabla 3, pág. 13).

En ambos casos se dan los valores obtenidos en distintos análisis, especificando el límite permitido de acuerdo al decreto 253/79 de Uruguay, aplicable en este caso, que es de 0.005 mg/litro. Observando ambas tablas, excepto en un caso que se reputó a un error analítico, todos los valores están por debajo de ese límite autorizado. Observando además la tabla de la Dinama, se ve que a partir de la medición de Marzo de 2009 se implementó una metodología más precisa, que permite observar que los valores reales en el eflunte están muy por debajo del 0.005 mg/L permitido.

De los datos de la Dinama se desprende entonces que en ningún momento Botnia (hoy UPM) excediò el permiso otorgado y en los casos que se empleó una metodología más precisa se observó que el verdadero contenido de mercurio en el efluente era de 20% a 25% del máximo autorizado. A partir de estos datos es que la Dinama elaboró la tabla que presentó en Agosto de 2009 frente a la Comisión de Seguimiento, y de la que dimos cuenta en nuestro artículo anterior.

Los errores de RAPAL

¿Cómo llega RAPAL a esos dichosos 74 Kg semestrales de Mercurio?. El informe citado más arriba de la Dinama establece que el período analizado va desde el 11 de Noviembre de 2008 al 31 de Mayo de 2009, o sea, 202 días. RAPAL asumió que el máximo autorizado en el permiso para la concentración de mercurio en el efluente (0.005 mg/L) fue efectivamente la concentración observada, ni más ni menos. Y que esa concentración se observó en los 73 millones de litros diarios de efluente, por lo que hizo la cuenta

202 días X 73.000 m3/día de efluente X 1.000 litros/m3 X 0.005 mg/litro / 1.000.000 mg/Kg = 73.73 Kg mercurio

y de ahí salieron los famosos 74Kg de mercurio. Obviamente, el lector perspicaz habrá notado dos errores, uno venial y otro mortal
  1. 202 días no son un semestre, sino que deberían ser 183 días, así que el verdadero cálculo, con sus métodos, sería 67 Kg, algo que ya habíamos dicho en el artículo del 2009. Por supuesto que es un pecadillo nada más. Pero, además...
  2. 0.005 mg/litro es el permiso de vertido. Las cuatro primeras mediciones hechas con un método con precisión adaptada al permiso (ver Tabla 2) simplemente consignaron que la emisión estaba por debajo de 0.005 mg/litro, pero las últimas tres, hechas con un método más preciso, dan un promedio de 0.0012 mg/litro, así que los famosos 74 Kg, ya devaluados a 67 Kg en un verdadero semestre, deberían sufrir todavía una mayor deflación, a tan sólo 15 Kg/semestre si usamos los valores medidos verdaderos y no los permisos de emisión.
Tenemos entonces que, corrigiendo los errores de RAPAL, se obtiene que UPM vertió por semestre la cantidad de 15 Kg de mercurio al río. Ahora podemos hacer dos preguntas:

  • ¿Qué concentración iimplica el vertido realizado por Botnia al río?
  • ¿Cómo se compara esa concentración de mercurio con la que el río arrastra normalmente?
La verdad de la milanesa

Si tomamos los 15 Kg semestrales y los pasamos a microgramos por segundo (μg/s) tenemos

15 Kg/semestre = (15 x 1.000 x 1.000 x 1.000 μg) / (183 días x 24 h/día x 3.600 s/h) = 949 μg/s

Consideremos ahora el caudal del río Uruguay. No voy a tomar el caudal máximo, ni el promedio, sino el mínimo. Es decir, cuando estamos en condiciones de sequía y el río Uruguay lleva tan sólo 500 m3/s o sea 500.000 litros por segundo. La concentración en el río entonces será

949 μg/s / 500.000 L/s = 0.0019 μg/ s

Ahora bien, esa es la contribución Botnia al río, por llamarla de alguna manera. Pero ¿cuál es la concentración de mercurio en el río? Volviendo al sitio de la Dinama encontramos el informe sobre agua para el semestre Enero-Junio de 2009 y en la segunda página, la tabla de resultados. En ese informe se observa

Datos de metales en el río
4.1.10.1 Metales.
Los valores obtenidos para arsénico, cadmio, cobre, cromo, níquel, plomo y selenio han estado siempre y en todas las estaciones por debajo de los correspondientes límites establecidos, siendo además en la mayoría de ellos inferiores a los límites de cuantificación. El mercurio superó el límite establecido (0.2 μg/L) en 2 de las 16 estaciones (8 y 9), aunque únicamente y en ambos casos en el muestreo realizado en abril; sin embargo, sólo uno de lo spromedios (0.21 μg/L, estación 9) superó ligeramente al límite establecido (0.2 μg/L). Si bien no se registraron concentraciones de mercurio por encima de este límite en los muestreos correspondientes a la línea de base ni al año 2008, existen registros históricos de concentración de mercurio en el agua del río Uruguay que lo superan, en algunos casos ampliamente (CARU,campañas PROCON 1992 y 1995). Esta característica histórica junto al mínimo nivel de excedencia registrado en la oportunidad, determinan la irrelevancia de su consideración como problema. Corresponde destacar que este metal no es insumo ni subproducto de la actividad de Botnia.

Ensayo LATU agua del río Uruguay
En otras palabras, el límite de la concentración de mercurio establecido por la CARU  para el río Uruguay es de 0.2 μg/L y la "contribución Botnia" que calculamos más arriba es de 0.0019 μg/L, es decir 100 veces menor. O puesto aún en otras diferentes palabras, de cada 101 gramos de mercurio que hay en el río, 100 gramos ya están y 1 gramo proviene del efluente de Botnia. Un gramo en ciento uno.

En nuestro artículo anterior habíamos hecho una comparación un tanto diferente, pero con resultados similares.  Lo que dijimos fue: vamos a dar por bueno el método de cálculo de los profesionales de la ACAG (los 67 Kg/semestre que calculamos antes) y usando el mismo método, determinemos el mercurio que ya lleva el río. Para eso recurrimos a uno de los últimos análisis de agua de río hecho por el LATU, cuyas partes importantes se muestran en las imágenes. En un caso se ha señalado el caudal del río en el momento del análisis y en el otro el resultado obtenido para la concentración de mercurio.

Concentración de Mercurio
Hagamos entonces el mismo cálculo que en lo anterior. Primero veamos el volumen de agua usando los 694 m3/s. Tenemos entonces

694 m3/s X 1.000 L/m3 X 86.400 s/día X 180 días = 10.793.088.000.000 L

y multiplicando por el LD de la tabla anterior (0.0002 mg/L) tenemos

0.0002 mg/L X 10.793.088.000 L / 1.000.000 mg/Kg = 2.159 Kg

En otras palabra, podemos decir que botnia hizo variar la cantidad de mercurio en el río en un 3.1% (67 / 2.159) o, si queremos ser más efectistas, que el río Uruguay transportó en esos seis meses algo así como el equivalente a 2 millones de termómetros que terminaron en el Río de la Plata. Claramente, si usamos el método piquetero tendríamos que concluir que los pobres sábalos estaban completamente mercuriados antes de que Botnia soñara con entrar en operaciones.

¿Es malo el mercurio en el río?

Tomoko Uemura in her bath (W.E.Smith)
Como todas las cosas, es una cuestión de medida. El mercurio como tal es mala noticia., muy mala noticia Si estuviera presente en concentraciones elevadas, ya sea que afectaran directamente o que pudieran bioacumularse en peces que luego consumieran los humanos, sería un problema a tener el cuenta. La dura lección fue aprendida por dos desastres humanos causados por la desidia, la irresponsabilidad y la crueldad empresarial, en las ciudades de Minamata y Niigata en Japón, entre 1956 y 1965. De hecho, hoy mismo, 23/1/11, se publica un artículo en American Thinker llamado The Mercury Threat -- again, enfocado en el extendido y obligatorio uso de las lámparas fluorescentes.

Niigata Minamata disease (W. E. Smith)

Descartemos a Botnia como problema, por dos razones de peso. Una es que si de cada 101 gramos de mercurio en el río 100 son propios y uno tan sólo es de Botnia, es bastante más probable ser afectado por los 100 que por el 1. O, puesto al revés, si 100 gramos de mercurio no provocan un desastre, 101 tampoco lo causarán. Pero, además ¿de dónde viene ese 1 gramo que Botnia contribuye al río? La respuesta no puede ser más simple: de la propia naturaleza. Botnia toma agua del río para realizar sus procesos y ya vimos que esa agua contiene mercurio. Consecuentemente, cuando esa agua vuelve al río, también contiene mercurio, el mismo que antes tenía, puesto que en el proceso de producción de celulosa de Botnia no se emplea mercurio. Otro factor mayoritario contribuyente son los propios árboles, en cuyo tronco se encuentra, por supuesto, toda la tabla periódica en diferentes concentraciones. Ergo, no es Botnia la culpable de que haya mercurio en el río, sino que es la propia naturaleza quien lo contribuye. Muy distinto al caso de Chisso Corporation en Minamata o Showa Denko en Niigata, plantas que manufacturaban plásticos usando mercurio en el proceso y vertiendo los efluentes contaminados, sin tratar, directamente a las aguas circundantes. En UPM no se usa mercurio en el proceso y existe tratamiento de los efluentes, por lo que la mayor parte de los metales pesados, no solubles en agua, quedan en los barros biológicos.

En esta referencia puede verse cómo se calcula el límite de concentración de mercurio en agua potable de forma que no revista daño para el ser humano. Se calcula que ese límite es de 0.3 μg/kg/día, lo que quiere decir que una persona de 70 Kg puede consumir 21 μg de mercurio por día sin que le produzca daño. Teniendo en cuenta que el límite establecido para el agua del río Uruguay es 0.2 μg/litro, esa persona tendría que consumir unos 100 litros de agua por día para poder acumular la cantidad de mercurio que podría causarle daño. Así que por el agua no va a ser.

Vieja del Agua
Podría argumentarse que los sábalos u otros peces pueden bioacumular el mercurio y que cuando los seres humanos los consuman pueden llegar a tener una concentración peligrosa de mercurio en sangre. Una de las cosas buenas de todo el control que se hace en torno a Botnia es que la Dinara verifica el estado de los peces, como puede verse en este informe. En particular, en las páginas 16 y 17 se muestran los análisis de las viejas de agua y bagres trompudos en busca de plomo y mercurio y se ve que la concentración promedio de mercurio es menor a 0.09 mg/Kg de pescado. Los resultados son muy inferiores al valor máximo tolerable de acuerdo a normativas internacionales (Reglamento UE 1881/2006). Los valores límites de Plomo varían entre 0,3 a 1,5 mg/kg dependiendo de la biota en cuestión, sean peces, moluscos bivalvos y/o cefalópodos y en el caso del Mercurio estos valores varían entre 0,5 y 1,0 mg/kg, de acuerdo al citado reglamento.

Bagre trompudo
El el reglamento se establece que "(e)n relación con el mercurio, la EFSA adoptó el 24 de febrero de 2004 un dictamen sobre el mercurio y el metilmercurio en los alimentos (Dictamen sobre el mercurio y el metilmercurio en los alimentos emitido por la Comisión técnica de contaminantes de la cadena alimentaria de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), a petición de la Comisión, adoptado el 24 de febrero de 2004) y aprobó una ingesta semanal tolerable provisional de 1,6 μg/kg pc." donde "pc" significa peso corporal. Quiere decir que una persona de 70 Kg de pc podría consumir 70 X 1.6 = 112 μg de mercurio sin problemas, lo que equivalen más de un kilo por semana de filetes de pescado ya cortado (no el peso del pez, sólo la parte de músculos). Para establecer si esto es poco o mucho, se pueden usar los datos de desarrollo sostenible de la República Argentina, que establece el consumo de pescado y bivalvos por persona por semana en menos de 50 gramos, 40 veces menor. Aún admitiendo que la gente que vive junto al río tiene un consumo superior al promedio, vemos que la posibilidad de intoxicación con mercurio por alimentarse de pescado del río Uruguay es muy remota. A lo que se agrega la conclusión de la Dinara "El resultado de los análisis de metales pesados (mercurio y plomo) en tejido muscular de peces de las especies testigo capturadas en el área de estudio, desde el 2006 al 2009 (segundo año de operación de la planta de Botnia), no revelaron afectación alguna en las comunidades de las especies referidas, presentando valores muy inferiores a los límites establecidos".

Conclusiones

El Día de Gualeguaychú, 23/1/11
Nuevamente nos encontramos ante un intento de embarrar la cancha en vísperas de la audiencia pública en Conchillas para enterar a la poblaciòn acerca del plan de instalación de la planta de celulosa de Arauco-Stora Enso en Punta Pereira. Desenterrando un informe viejo, inadecuado, mal analizado y con errores considerables, ciertas ONG ambientalistas en connivencia con ambientalistas paranoicos, políticos oportunistas y movimientos de ultraizquierda, intentan sembrar el miedo en personas que no tienen por qué ser expertas en química, ambiente o procesos industriales. Como he mostrado en esta nota, lo del mercurio vertido por Botnia es un cuento chino, plagado de falsedades, pero que ha llegado hasta un pedido de informes al Senado de la Nación Argentina, además de numerosas publicaciones periodísticas.

Como Melo le espetó en su mail a Alazard "En relación a el diario El Día me parece que la periodista carece de argumentos para publicar lo que publicó y es tan irresponsable como ustedes." Claro que, como se ve en la imagen, Alazard, Goldaracena y el diario El Día siguen insistiendo con la misma historia irresponsable al punto que, como dijera Melo, "...la nota no expresa la preocupación que tienen los pescadores de gualeguaychú por el tema, Terrada expresó que hace dos semanas que tiene 20 sábalos que no los puede vender, y todo por no constatar los datos y alarmar sin fundamentos".

Curiosamente, al artículo inicial de refutaciòn que Alejandro publicara y distribuyera, A la búsqueda del mercurio perdido,  el Grupo Guayubira contesta el mismo día 9 de Diciembre con un comunicado de prensa que denomina, Guayubira puntualiza: emisiones de mercurio de UPM surgen de informe oficial de la DINAMA, donde intenta minimizar la refutación diciendo exactamente lo mismo que ya había dicho y sin siquiera registrar que le estaban errando en el concepto.

Como dijo André Guide toutes choses sont dites déjà ; mais comme personne n'écoute, il faut toujours recommencer (todas las cosas ya han sido dichas, pero como las personas no escuchan, es necesario comenzar nuevamente).

Ampliaremos.



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